Declaración Territorio Araucanía sobre dichos del Intendente Jouannet

2 Junio, 2016 - 7 minutos de lectura
Revolución Democrática Territorio Araucanía y Subcomisión de Pueblos Indígenas de RD

“Yo no reconozco ninguna reivindicación territorial del pueblo mapuche, ya que son parte del pueblo chileno y el 95% de los chilenos tiene sangre originaria, son parte nuestra, de la Patria, la que no nace en 1810, sino mucho antes…” con estos dichos, entre otros, el Intendente de la región de La Araucanía Andrés Jouannet Valderrama, Profesor de Estado en Historia y Geografía de la Universidad de La Frontera de Temuco y posgraduado de la Universidad Alemana de Heidelberg, opina sobre el reportaje que Informe Especial de TVN transmitió sobre la Coordinadora Arauco Malleco el pasado domingo 29 de Mayo.

A los oídos de quienes nos hemos criado y vivido en el Wallmapu o incluso de quienes simplemente, somos sensibles a la diversidad cultural que convive en nuestra región, las afirmaciones del representante de la Presidenta de la República en La Araucanía, suenan como si habitáramos en mundos paralelos, en donde claramente los hechos históricos de un mismo territorio se significan de manera diferente.

Como Revolución Democrática Araucanía reconocemos la reivindicación mapuche en tanto pueblo nación indígena, y nos hacemos parte del reclamo social transversal en la región, contra la figura del Intendente y sus violentas declaraciones. Con sus dichos, el Intendente Jouannet intenta desconocer lo que hace del pueblo Mapuche (así como los demás pueblos indígenas que habitan Chile) una nación diferente del pueblo chileno. Que la sangre Mapuche fluye por las venas de la gran mayoría de los chilenos es un hecho innegable, pero la genética en ningún caso es el asunto esencial en la autodefinición de un pueblo. Los Mapuche son una nación distinta porque se identifican como tal, porque comparten una lengua, porque comparten una historia y un territorio ancestral, que hasta antes de la usurpación colonial, iba desde el Río Elqui por el Norte, llegando por el Este incluso hasta el océano Atlántico, y en las regiones del sur de Chile y Argentina en nuestros días.

Igual de grave es que, con sus palabras Jouannet contradiga lo que su actual coalición Nueva Mayoría – otrora Concertación de Partidos por la Democracia- han tratado de instalar más mal que bien, pero con alguna intención por lo menos. ¿Cómo se logran compatibilizar y comprender los dichos del Intendente Regional Andrés Jouannet, con las acciones que la misma Presidenta Bachelet ha emprendido desde su primer mandato presidencial, reconociendo la necesidad de reparar la deuda histórica con el pueblo mapuche en particular y con los pueblos indígenas en general?, entre otros, con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de 2007; la presentación del Informe sobre Verdad Histórica y Nuevo Trato el año 2008; la promulgación de la Ley N°20.249 que Crea el Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios el año 2008 y la entrada en vigencia del Convenio N°169 de la OIT en Septiembre de 2009, instrumentos considerados como hitos sumamente relevantes en la política indígena chilena y que fueron promovidos desde organizaciones mapuche. Sobre la implementación de dichos instrumentos, podremos discutir los grados de avance e impacto que han tenido y su mayor o menor intensidad, pero sin duda, lo que se ha puesto en valor, precisamente es el espíritu de reconocer a un pueblo con una identidad nacional distinta a la chilena y que desde tiempos pretéritos ha enarbolado reivindicaciones que es necesario abordar, así como su derecho a proyectarse hacia el futuro desde su cosmovisión y cultura.

Desde su arribo a La Araucanía, las palabras y acciones del Intendente Andrés Jouannet, han instalado un clima de odiosidad al no querer reunirse con comunidades en procesos abiertos de reivindicación y así mismo ha militarizado peligrosamente la región, generándose un clima que no permite el diálogo entre los que tienen que sentarse a conversar para avanzar hacia una solución. Se hace un imperativo entonces, que el gobierno corrija los dichos expresados por su intendente regional, y que lo remueva de su cargo a la brevedad, dando muestras claras de su interés por garantizar el diálogo y la no violencia por parte de las instituciones y representantes del Estado en nuestro territorio y con el pueblo mapuche en particular.

Finalmente, reiteramos que expresiones como las vertidas por el Intendente Jouannet, sólo provocan la agudización de las posiciones y atentan contra la autonomía y libre determinación del pueblo mapuche, entendiendo que la única vía de solución posible a este herida abierta que debiera avergonzarnos como sociedad nacional y regional, es el camino del diálogo que necesariamente desemboque en condiciones objetivas de convivencia social para todos los habitantes de nuestra región, sean estos mapuche, chilenos, descendientes de colonos u otros.