Carta Abierta a la militancia de la Región de Valparaíso

Estimadas y estimados compañeres:
Las motivaciones personales para entrar en un partido político pueden ser diversas, pero en la práctica pueden ser mas acotadas, como por ejemplo, incidir de manera directa en la sociedad, a través de un instrumento legal, en el que nos sentimos identificados circunstancialmente o mas profundamente. Personalmente fue eso, las ganas de cambiar la sociedad desde los hechos y no en redes sociales solamente.
El partido se forma en la calle, al igual que en ese sinnúmero de firmatones en las cuales logramos que el partido se legalizara. Fue ahí, en el contacto con la gente en donde se genera la primera línea de incidencia, en donde se toma el protagonismo del cambio, en donde hacemos conciencia a quienes lo desconocen, que todo es política, que incluso no meterse en política es una opción de la misma.
Soy consciente de que nos falta mucho en formación, pero es cierto que la campaña es un momento en el que se aprende muchísimo del juego político, se aprende en base a prueba y error a enfocar el discurso, a convencer de nuestra posición y a hacer ese contacto tan necesario con la gente. Si no se es capaz de convencer uno a uno, es que quizás las convicciones no sean tan fuertes, pero no es el caso nuestro, que lejos de creernos en posesión de “la verdad”, si sabemos que nuestras ideas, nuestros representantes y nuestras formas van en la dirección correcta con buenas prácticas y lejos de tener las intenciones de poder para mantenerlo y usufructuar de él como es el caso de la mayoría de nuestros adversarios. Por lo tanto tenemos un capital político muy grande y es necesario verterlo en los volanteos con la convicción y fuerza que nos deben acompañar.
A no tener miedo de conversar con la gente que está muy receptiva a nuestra forma y fondo. Si no hemos tenido tiempo para mayor preparación ha sido porque se ha pasado de campaña en campaña, incluso en paralelo: de la recolección de firmas, pasamos a formar Frente Amplio, recolección de 35.000 firmas para presentar a nuestra candidata, luego las primarias y ahora las elecciones con elencos completos en muchos casos. De todo lo anterior, sin duda lo más desgastante fue la recolección de firmas ya que nos llevó una gran cantidad de tiempo y no nos permitió hacer lo necesario para afrontar unas elecciones mejor preparados.
Una vez terminado este mes y días que nos quedan para hacer campaña, haremos las evaluaciones necesarias e imprescindibles, para nuestro aprendizaje, luego tendremos algún tiempo para formación política propiamente tal para ser cada uno de nosotros un activo en nuestras juntas de vecinos, clubes deportivos, centros culturales, etc. Y tendremos tiempo también para que en nuestro consejo ideológico podamos ser protagonistas en lo que será el futuro de nuestro partido.
Pero corremos un peligro, que es que al no conseguir los mínimos requeridos por la ley, en cuanto a porcentaje de votación o a cantidad de parlamentarios, podríamos perder la condición de partido legal y deberíamos de esa forma salir nuevamente a buscar las firmas postergando lo anteriormente dicho que nos obligaría a afrontar otras elecciones sobre la marcha y no con el tiempo de planificación que ahora sabemos es imprescindible.
En consecuencia compañeres, el llamado es a jugarnos en la calle con todo estas semanas a fin de pasar con éxito este desafío, dedicarnos a lo importante para que lo urgente no maneje más nuestra agenda. Mucho éxito y nos vemos en la calle.
 
Fidel Cueto Rosales, Representante de los militantes de un gran partido.