Los problemas de la democracia se arreglan con más democracia.

No existe un hecho electoral más importante en nuestro sistema político que las elecciones presidenciales. Permiten medir fuerzas entre los distintos actores, en primer lugar, pero también permiten evaluar cómo funcionan las distintas estructuras de las fuerzas políticas en competencia. Una característica común a todas las elecciones presidenciales de Chile desde la vuelta a la democracia, es que en cada en cada elección, sólo algunos conglomerados políticos fuera del duopolio han logrado un porcentaje mayor al 10% de los votos, y sólo lo han alcanzado opciones basadas en el personalismo como MEO y Parisi. Pero eso hoy está cambiando, y RD tiene mucho que ver en ello.
Por primera vez el orden binominal está siendo puesto en duda por una coalición política que aglutina distintos partidos, movimientos y ciudadanía movilizada. La irrupción del Frente amplio, y su candidata Beatriz Sánchez, representan el esfuerzo colectivo más serio del último tiempo por romper la estructura política post 1990, y si bien estamos dando nuestros primeros pasos como coalición, hemos logrado instalar una candidatura presidencial que hoy incluso puede pensar en la inédita posibilidad de alcanzar una segunda vuelta.
RD ha sido vital en todo este proceso, desde nuestra irrupción en 2012 y paso a paso hemos logrado pasar de un grupo pequeño a ser uno de los partidos polìticos con más adherentes en Chile. Hemos sido vitales en la construcción y en la viabilidad del proyecto del FA y junto con ello, la candidatura de Beatriz Sánchez es nuestra candidatura desde que ella se decidió a encarnar este proyecto. Este proyecto es el proyecto de RD también, por tanto nuestro crecimiento futuro se juega de manera importante en el resultado de la elección presidencial además de la parlamentaria.
La Nueva Mayoría hoy está dividida entre aquellos que quieren mantener sus privilegios y aquellos que quieren transformaciones reales, y no solo eso, han demostrado que no son la solución para las necesidades de cambio de nuestro país, se saben débiles y por lo mismo han tratado de jugar la carta de crearnos el problema a nosotros de “què hacer” con la segunda vuelta. Sabemos que es posible pasar a esa segunda a vuelta, pero también debemos tener conciencia de que es factible que quedemos fuera del balotaje. Por lo mismo, debemos pensar en posibilidades para ambos escenarios lo que en modo alguno debe significar jugar en la cancha que ellos quieren delinear.
En caso de pasar a segunda vuelta con nuestra candidatura debemos abrirnos a la posibilidad de hacer acuerdos políticos con las fuerzas que quieran sumarse a un programa de cambios y de compromiso verdadero con la justicia social, deberemos como FA saber navegar en la construcción de compromisos políticos que sean precisos, transparentes y abiertos a la ciudadanía.
En caso de no lograr el paso al balotaje no podemos pensar siquiera en la posibilidad de quedarnos en el inmovilismo. Ya desde inicios de este año hemos asumido que nuestra decisión como partido sea votada por el conjunto de la militancia; pero debemos ir más allá, debemos buscar un mecanismo lo más amplio posible en el FA y que no tenga ningún miedo en abrirse a la ciudadanía que haya votado por Beatriz. Pero no solo se trata del mecanismo de decisión, tan importante como aquello es el “qué” decidiremos, y sobre eso, debemos partir de una premisa de base: que en caso de no pasar a segunda vuelta, el FA y RD no deben formar parte del próximo gobierno, y debemos seguir construyendo alternativa.
Ahora bien, desde el sentido común se establece la necesidad de buscar un acuerdo programático, pero la experiencia demuestra que la NM no ha cumplido ni siquiera con el programa que le dio vida y con el que se comprometió ante el país. ¿Qué hacer entonces?, no es posible rehuir una decisión, pero sì debemos ser capaces de hacer que la decisión que tomemos obligue, para hacer factible un apoyo en segunda vuelta, un acuerdo político que vaya más allá del programa, que no implique cogobierno pero
que tenga acciones concretas incluso antes de la segunda vuelta, acciones que deben apuntar a profundizar el cambio de la estructura desigual de nuestro país.
Algunas de ellas podrían ser:
En cuanto a transparencia y probidad.
• Aprobación inmediata de la ley que disminuye el sueldo de los parlamentarios a la mitad.
• Aprobación inmediata de la ley que prohíbe la reelección por más de 2 periodos en un mismo cargo, sin importar la circunscripción o distrito del mismo.
• Que militantes de sus partidos no estén participando en ninguno de los directorios de AFP ni de isapres.
En cuanto a justicia social.
• Compromiso con la creación de un seguro único universal de salud.
• Reforma del sistema de pensiones, sin AFP.
• Reforma Tributaria (impuestos super Ricos y desintegración)
• Ley por aborto libre.
Estos son algunos posibles puntos, pero lo más importante es que la propuesta que hagamos como RD debe ser discutida y votada por el conjunto de la militancia después de la elección del 19 de noviembre, y debemos buscar que sea parte fundamental de la propuesta del FA. En definitiva, proponemos votar un modelo de camino que sea discutido dentro del FA, y luego aprobado en una votación plesbicitaria de sus integrantes. No se trata de votar solamente la posibilidad de apoyar, se trata de votar la posibilidad de apoyo solo bajo el cumplimiento de los puntos que se establezcan como mìnimos. Será finalmente la NM quien deberá decir si está disponible a trabajar para profundizar la justicia social en el país.
En caso de no pasar a segunda vuelta debemos ser coherentes con nuestro llamado a profundizar la democracia, más participación es más democracia, y en definitiva, no podemos dejar pasar la oportunidad de hacer un hito en que sean nuestros adherentes en su conjunto los que nos señalen el camino hacia adelante. La decisión de segunda vuelta, con o sin Beatriz pasando a ella, debe mostrarnos como capaces de hacer política en un contexto de alta complejidad. Esta será una decisión crucial, por ello, nuestra propuesta debe ser coherente con nuestros anhelos de profundización democrática, los problemas de la democracia se resuelven con más democracia.
Ismael Gómez
Consejero Político
Núcleo Comisiones
Revolución Democrática