Admisión Justa: La falacia del mérito en educación para favorecer a los privilegiados de siempre

Por Comisión de Educación RM

La discusión sobre selección y supuesto mérito se ha tomado la agenda de la discusión legislativa de los últimos días, a raíz del ingreso del proyecto de ley que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE) que se implementa en Chile desde 2016.  

La eliminación de la selección fue impulsada en la Ley de Inclusión para disminuir la tremenda segregación escolar que existe en Chile y para romper con lógicas de privilegio y pituto que han imperado en los procesos de admisión escolar.  A la fecha, el SAE se ha implementado en 15 de las 16 regiones, logrando que más del 80% de las familias sean admitidas en colegios de su preferencia.

El proyecto “Admisión Justa” propone dos tipos de cambios: por un lado, incorpora ajustes que podrían mejorar la aplicación de algunos de los criterios del SAE (por ej., reconocer la condición de hermanos no consanguíneos), los que consideramos valioso discutir. Por otro lado, pretende reposicionar la selección en liceos llamados de “alta exigencia académica”, desconociendo la discusión democrática que logró aprobar el fin de la selección.

Esto tiene varios aspectos problemáticos: en primer lugar, se impone una falsa idea de “mérito” y “justicia”. La idea de méritocracia ha sido largamente rebatida, existiendo un acuerdo transversal respecto a que los mejores resultados educativos responden principalmente a una serie de condiciones socio-económicas, familiares, estilos de aprendizaje y otras. Asociar mérito a un ideal de justicia no es más que privilegiar una lógica de logro individual y competitivo, que desconoce las desigualdades sociales, económicas y culturales.

En segundo lugar, desvirtúa la discusión sobre de calidad educativa, reduciéndola a excelencia académica y logro individual. En vez de considerar los resultados educativos como producto de procesos de acompañamiento pedagógico, se enfatizan procesos selectivos al ingreso y durante la vida escolar que impiden apreciar si un colegio entrega una educación de calidad o si simplemente tiene estudiantes menos “costosos” de educar. Además sistemas escolares segregados, tienden a tener peores y más desiguales resultados globales, porque favorecen prioritariamente a quienes están en la punta de la pirámide, desfavoreciendo a todas y todos los demás.

La agenda educativa del gobierno de Piñera busca hacer retroceder los avances en materia de justicia educacional, conseguidos en el proceso de reformas que se abrió tras los ciclos de movilización social. “Admisión Justa” es un intento más de tergiversar conceptos y revertir el carácter democratizador de las reformas. Esto demuestra que el conflicto educativo sigue abierto y nuestro partido debe estar presente en el debate y en las movilización ciudadana, para  volver a centrar el debate los aspectos sustantivos de la educación que queremos.