Alegato descentralizador: la otra lectura de las primarias abiertas

Las primarias abiertas no son un mecanismo perfecto, ni aseguran una victoria, pero claramente son hoy la forma para motivar a los ciudadanos cansados con las definiciones cupulares y oxigenarnos un rato de esta centralización que nos agobia.

Hemos asistido a un nutrido debate acerca de las primarias abiertas. Para muchos, entre los cuales estamos nosotros, es un mecanismo que, en el contexto del binominal, otorga mayor apertura democrática a un proceso que ha sido históricamente cupular, y permitiría, por lo mismo, incrementar las posibilidades de doblajes de la oposición y evitar los de la derecha, este es el argumento de la legitimidad. Para otros, en cambio, las primarias abiertas podrían generar desequilibrios políticos en un momento donde se busca construir una mayoría para gobernar, este el argumento de la “gobernabilidad”.
Quiero incorporar otro elemento a esta discusión: la necesidad de descentralizar la política. En casos específicos, la demanda por primarias abiertas se convierte en una expresión del descontento y la resistencia local contra un centralismo que a “los de provincia” ya nos tiene agotados hace rato. Incluso quienes militan en los partidos de la oposición están cada día más hastiados de ser meros receptores de decisiones que se toman en Santiago. Creo que este es el caso de Talca.
Después de la dura e histórica derrota que sufrió la centro – izquierda en la última elección municipal, donde el candidato de la derecha obtuvo 55,5% contra 27,8% del candidato de la oposición, muchos actores sociales y políticos coincidimos en la necesidad de iniciar una nueva etapa. Se nos hacía urgente la tarea de construir nuevos liderazgos capaces de proponer un proyecto y una práctica política capaz de motivar a las más de 80.000 personas que no votaron y a las 18.000 que en 2009 apoyaron a la centro – izquierda y que no lo hicieron en 2012.
En ese contexto y tomando en cuenta la decisión del diputado Sergio Aguiló (IC) de no re postular a un quinto periodo, el territorio Talca de Revolución Democrática y un grupo de ciudadanos y organizaciones agrupados en lo que hemos denominado Plataforma Ciudadana, iniciamos la tarea de construir una alternativa parlamentaria. Hemos sostenido que este proceso debe pasar tres pruebas: ser legitimado por la ciudadanía, contar con un programa de trabajo construido participativamente y colaborar con la ciudadanización de la política.
Desde que comenzamos nuestro trabajo en noviembre, hemos dicho que buscamos competir en un proceso de primarias abiertas de la oposición. Hemos dialogado con la mayoría de los referentes políticos locales y hemos iniciado un diálogo activo con diversas organizaciones de Talca. Todos aquellos con quienes hemos conversado creen en la importancia de las decisiones locales para la definición del tema parlamentario.
A fines del mes de enero, la Mesa de Coordinación de las Juventudes de Oposición del Maule hizo una declaración pública muy contundente respecto a la necesidad de hacer un proceso de primarias abiertas en la región. Los que suscribieron hicieron hincapié en la importancia de los liderazgos locales: “particularmente en Talca, los pésimos resultados obtenidos por la oposición en las últimas elecciones municipales reclaman que se produzca un proceso de desarrollo de nuevos liderazgos locales y su legitimación mediante la amplia participación ciudadana. Para ello las primarias abiertas y vinculantes son sumamente favorables al posicionamiento de la oposición talquina”.
Otros pre – candidatos como Patricio Uribe (PS) y Enrique Fell (DC) han expresado con claridad su adhesión por un mecanismo democrático que permita definir en Talca quienes serán los candidatos a diputado. Roberto Celedón (IC), otro de los posibles pre – candidatos, es un férreo defensor del mecanismos de primarias.
Sin embargo, ante esta demanda y las opiniones a favor de un proceso de primarias, las directivas regionales de los partidos de la Concertación han declarado que serán más bien “mecanismos de definición internas los que se usarán”. Comentando la demanda de las juventudes de oposición, el senador por el Maule Norte Andrés Zaldívar (DC) ha sostenido que “primero debe haber un proceso de negociación entre los partidos para saber donde están los cupos”. Ambas respuestas, apelan a mecanismos y negociaciones que no tendrán lugar en Talca, sino en Santiago, donde hoy se acuerdan lo cupos parlamentarios.
Entendemos que los partidos políticos requieren actuaciones de nivel nacional ante cuestiones de fondo, pero esto no implica centralizarlo todo y menos cuando hay señales explícitas de una voluntad local por ser protagonistas de las decisiones. Insistir en una definición santiaguina implicaría poner la “gobernabilidad del bloque” por sobre el legítimo derecho de actores regionales de definir su futuro. Es realmente indignante escuchar que preguntas como ¿quiénes serán nuestros candidatos? ¿Cómo los vamos a elegir? tienen una sola respuesta: Santiago. Esta centralización, tal como el sistema binominal, ahoga nuestra democracia.
Estoy seguro que uno de los grandes temas que los pre – candidatos presidenciales pondrán en el debate próximo será la descentralización ¿cómo explicamos entonces el que no exista espacio para la participación verdadera de las regiones y comunas en definiciones políticas que las afectan? Las primarias abiertas no son un mecanismo perfecto, ni aseguran una victoria, pero claramente son hoy la forma para motivar a los ciudadanos cansados con las definiciones cupulares y oxigenarnos un rato de esta centralización que nos agobia.
Publica en: www.eldinamo.cl