Apoyo al proceso de inserción: Florecer en la diversidad


Si revisamos las actividades realizadas o planificadas por los espacios en relación al proceso de inserción, podemos ver cómo surgen múltiples y muy variadas iniciativas con el objetivo de aumentar la participación activa e integrar a nuevos militantes.

Paulatinamente hemos avanzado desde actividades que en gran medida giraban en torno a una exposición tradicional y un café, hacia propuestas más complejas que involucran mayor planificación e incluso varias fases sucesivas de implementación, además de la vinculación con espacios sociales y otros espacios del Partido.

Todas ellas describen en alguna medida a los espacios y sus intereses, sus propias experiencias y las diferentes estrategias que implementan o ensayan para crecer. Además, estas instancias significan la adquisición de nuevas habilidades e importantes aprendizajes.

Propiciar que los espacios activen sus procesos de inserción, ayudar a que estas ideas se concreten y acompañar los diferentes proyectos, es la labor que ha guiado gran parte del trabajo cotidiano del equipo ejecutivo de inserción. Hoy, con financiamiento del Partido, diferentes espacios ensayan distintas estrategias y planifican actividades tan diversas como huertos urbanos, ciclos de conversación/formación, censos de militantes y el contacto puerta a puerta.

Esta diversidad, y la autonomía con que los espacios pueden definir, planificar y hasta “soñar” cómo quieren crecer y qué harán para integrar a nuevos militantes, es la expresión de algunos de los principios de Revolución Democrática.

Todo lo anterior caracteriza en parte el crecimiento que vivimos como Partido, que es un proceso arduo, pero que da cuenta de una organización viva y en expansión. Una que se reinventa o que resiste, que busca y encuentra oportunidades para surgir y florecer en la diversidad.