Apoyo al proyecto de Ley de Acuerdo de Vida en Pareja

En nuestra carta fundacional, Revolución Democrática se concibe como un movimiento político que acoge el llamado a realizar cambios profundos en el ámbito político, económico y social, los cuales son concebidos como objetivos necesarios para alcanzar mayores niveles de igualdad, equidad, representatividad y justicia.
Entendemos por ello que este camino requiere a su vez de diversas transformaciones, tanto en la forma en que vivimos, nos organizamos y construimos futuro.
Así, nos hemos planteado la necesidad de introducir cambios en nuestro sistema social que permitan el acceso y ejercicio efectivo de los derechos fundamentales de los que han sido excluidos (y vulnerados) una importante parte de la población, entendiendo esta exclusión como el resultado de distintos tipos de discriminación a los que se ha visto expuesta.
En esta línea,  hacemos énfasis en la necesidad urgente de avanzar en la promoción de derechos para las personas de la diversidad sexual, que han visto disminuidas sus opciones de desarrollar integralmente sus proyectos vitales, transgrediéndose así cuestiones básicas como es el derecho a formar familia o gozar jurídicamente de la identidad de género que se desea, entre otros problemas que evidencian la desigual condición en que se han encontrado históricamente en relación al resto de la sociedad.
Es por ello, y teniendo total claridad que son muchas las causas y desafíos que implica esta situación de injusticia,  que valoramos y apoyamos el proyecto de ley de Acuerdo de Vida en Pareja como un paso importante en el camino a las citadas transformaciones requeridas. Del mismo modo, valoramos los esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil que han trabajado y tensionado la agenda y debate nacional, lo cual nos ha llevado a un momento clave en relación al referido proyecto.
Adicionalmente a esto, es preciso declarar que como movimiento creemos firmemente en la igualdad de derechos, y que por tanto, entendemos que el matrimonio como figura legal de unión civil debe ser  de acceso para todas y todos quienes quieran contraerlo, independiente de su orientación e identidad sexual o de género, asumiendo por supuesto esta institucionalidad en su concepción integral: incluyendo los pertinentes derechos en temas de filiación y adopción, al igual como el resto de la sociedad. Cualquier intento por proponer un matrimonio carente de alguno de estos derechos implicaría la puesta en escena de instituciones de primera y segunda categoría, cuestión que rechazamos rotundamente.
En este sentido creemos necesario superar las constricciones de un sistema hegemónico, patriarcal y excluyente, el cual ha conllevado al establecimiento de una sociedad desigual y carente del respeto básico hacia las diversas formas de vida de quienes la componen.  Por ello consideramos que el debate referido a estos temas debe concebirse no solo en términos del establecimiento de derechos, sino también del restablecimiento de la dignidad que por tanto tiempo se ha negado a este grupo.
Por tanto, creemos que el deber de avanzar en estas transformaciones no solo compete al Estado y sus instituciones, sino también a los movimientos y partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía en general. Solo así se podrá garantizar la promoción efectiva de los cambios legislativos que nos permitan plantearnos como una sociedad provista de una convivencia democrática, justa e igualitaria.
Frente de Diversidad Sexual
Revolución Democrática.