Columna | “¡A Toda Marcha!” como un encuentro de resistencia

Por Carolina Pérez, directora del Encuentro Internacional ¡A Toda Marcha!

Estamos en un momento crucial para nuestra historia. La gente ha salido a la calles pidiendo dignidad. Ha habido violencia y una brutal represión militar y policial. En Chile, hoy se están violando sistemáticamente los derechos humanos mientras cientos de miles salen a la calle a manifestarse

¡A Toda Marcha! se plantea en este escenario como un acto de resistencia, de no negarnos a hacer política de cara a las personas en un contexto de brutal represión.

La invitación es a tomarnos los espacios y debatir el país que queremos construir, con los insumos y las experiencias de lucha que gente de diferentes países tengan para compartir. Invitemos a nuestras vecinas y vecinos, a nuestras compañeras y compañeros a debatir en torno a los que está pasando. Existen temáticas que no pueden quedar fuera de una nueva Constitución para Chile. 

¡A Toda Marcha! será un encuentro austero, pues el momento que vivimos lo amerita. Será un momento de encuentro, debate y de solidaridad internacional con el pueblo de Chile, pero también de pueblos que están sufriendo hoy, como es el caso de Bolivia. Queremos salidas democráticas a los conflictos que hoy suceden en Latinoamérica y para eso, es fundamental que tejamos redes internacionales con quienes luchan por lo que nosotros luchamos en sus países. Es fundamental estar unidos y unidas de cara a lo que hoy sucede, conversando, acompañándonos, resistiendo y movilizándonos juntas y juntos. Vienen además muchísimas mujeres que han llevado las luchas feministas en sus países. Debemos robustecer esas redes de sororidad, pues sabemos que los retrocesos democráticos traen consigo la pérdida de derechos que las mujeres hemos conquistado. Hoy, muchísimas mujeres han sufrido de abusos sexuales por parte de las fuerzas de orden  y debemos decir fuerte y claro, y con toda la fuerza de todas las mujeres que nos acompañan, que “Nunca más es nunca más”.  

Quisiera ser enfática además en la importancia de la movilización en los territorios. Las y los invitados están disponibles para acompañar sus actividades territoriales. En días que han sido difíciles para todas y todos, les pido que usemos esta oportunidad para llevar voces que puedan acompañarnos en este momento de resistencia y movilización. 

Un abrazo compañeras y compañeros, y a seguir, ¡hasta que la dignidad se haga costumbre!