Columna: En los tiempos venideros, desafíos de Formación Política

Por Equipo Nacional Formación Política RD
Los desafíos de Revolución Democrática están a la vuelta de la esquina y aparecen con fuerza como una oportunidad para saldar nuestra deuda con el gobierno territorial. El próximo año será el de instalación, discusión y preparación para tamaño despliegue; de lo que se sigue una pregunta obvia: ¿estamos preparadas y preparados para ello?        
La fuerza de Revolución Democrática es indesmentible: de movimiento pasamos a partido; de 300 militantes a 42.000; de 1 a 8 diputadas y diputados. Tenemos, entonces, la decisión, el empuje y la valentía necesaria para los desafíos. Sin embargo, acá aparecen dos factores relevantes: la significancia a nivel político de un gobierno local RD y, por el otro, la falta de preparación para gobernar dichos territorios.       
Uno no puede entenderse sin el otro. La falta de preparación aparece como una brecha infranqueable para generar un modelo de gobernanza local sustantivo para nuestro país. ¿Conocemos los procesos de un PLADECO? ¿Cuál será nuestra mirada para las oficinas municipales clave como SECPLA o de DIDECO? ¿Tenemos una perspectiva del trabajo cultural a nivel territorial? Por supuesto, nos referimos, más que a las experiencias particulares de nuestros militantes, a la mirada que como Revolución Democrática debemos construir y ejecutar.     
Aparece ahí, como una forma para superar esa brecha, el rol de Formación. Su doble alma, teórico y práctica, es fundamental para preparar a nuestras y nuestros militantes para los desafíos territoriales que surgen, socializando y sistematizando también los conocimientos y experiencias de estos años de militancia y de aprendizaje político. Como partido debemos estar a la altura.