Columna: Revolucionando los municipios

Por las concejalas Emilia Ríos, Catalina Rubio, Natalia Contreras y los concejales Tomás Echiburú y Luis Valenzuela.

Hace ya dos años, asumimos el rol de incidir en distintos concejos municipales en nuestros respectivos territorios. El desafío fue increíble, dando un paso decidido en estos espacios donde poco se sabía de RD: pasamos en tiempo record de constituirnos como partido político a seguir “Cambiando la historia” de nuestras respectivas comunas. Y en estos dos años, el crecimiento y experiencia acumulado ha sido algo que, en el pasado encuentro del lunes de esta semana, quisimos compartir a la militancia.

¿Cómo articulamos las agendas nacionales o “sellos” de aquel entonces con las necesarias particularidades y sensibilidades que debemos abordar en nuestros programas locales? ¿De qué manera nuestro aporte ha cambiado la forma en la cual pueden beneficiarse materialmente nuestras vecinas y vecinos, ya no sólo desde una política testimonial, sino impulsando cambios reales? Son parte de las preguntas que nos hemos hecho, inicialmente de forma solitaria, pero cada vez más articulada con los territorios de RD y la nueva camada de representantes populares que este 2018 irrumpió en los Consejos Regionales y en el Congreso Nacional.

Y es que se avecina el cierre de nuestro importante Congreso Estratégico 2018 y tenemos que no sólo visualizar la estrategia electoral idónea para la siguiente disputa municipal, sino también saber dotar de contenido a ese proyecto transformador que, como RD y Frente Amplio, tenemos que ofrecerle a las grandes mayorías de Chile.

En nuestra experiencia, saber articular e impulsar la activación vecinal, junto con desempeñar un rol constante no sólo de vocería sino de real “representación” de sus demandas, es fundamental, ya que son los Gobiernos Locales la cara más cercana del Estado y la política para la ciudadanía. Son los municipios y nuestro rol de representantes locales los que permiten mejorar la calidad de vida en nuestros barrios y comunas, transformándose en ejes centrales de la disputa por el sentido común, cada vez más capturado por la ultra derecha.

Chile, en el intertanto, necesita de más concejalías que dialoguen entre sí y de más revoluciones en sus municipios. En estos dos años que nos quedan por delante, siempre estaremos al servicio de impulsar decididamente la agenda de RD, aquella que nos trajo a dar estos primeros pasos y que, esperamos, nos permita darle la bienvenida a la nueva generación de representantes.

¡Vamos por más!