Cómo ganó Josefa Errázuriz el último bastión municipal de Pinochet

 Una candidatura con programa ciudadano y la identidad de un líder que representa a los excluidos de los centros de poder vía The Clinic

Inscrito a través de la página web como voluntario para la campaña por Josefa Errázuriz, el diputado Jorge Burgos salía a repartir volantes en bicicleta los fines de semana. Uno de esos días, en la esquina de Lyon con Avenida Providencia (Paseo Las Palmas), repartiendo panfletos se acercó a una mujer que lo miraba con bastante atención.
Le entregó un tríptico con el programa de Pepa diciéndole “señora, acá tiene una alternativa al coronel”. La mujer, acompañada de no más de diez personas, recibió el panfleto pero entró en un diálogo áspero con el diputado DC. Al terminar la pequeña conversación, la señora preguntó que si sabía quien era: “soy Bárbara Coombs, señora de Cristián Labbé”.
“Yo le dije que si me lo hubiera dicho desde un comienzo nos habríamos evitado el diálogo porque tiene todo el derecho del mundo a votar por su marido, qué quiere que le diga”, dice Burgos sobre el encuentro.
La escena terminó con Coombs, también jefa de campaña del alcalde de Providencia, mosqueada, sentada en un café del Paseo Las Palmas por un par de horas esperando a que terminara el trabajo de Burgos y los demás voluntarios de Josefa Errázuriz. Una imagen que se repitió varias veces en la campaña y que evidenció el resultado de la votación en la comuna: con el equipo detrás de la candidatura de Pepa acercándose a la gente y el de Labbé mirando cómo los contrincantes se apoderaban de Providencia.
Mil Voluntarios
La últimas dos semanas de campaña, Josefa Errázuriz tuvo voluntarios recorriendo la comuna por ella hasta en horario de oficina. Desde vecinos adherentes a la izquierda que por años le tuvieron ganas al ex coronel hasta la derecha liberal descontenta con su gestión, la campaña llegó a sumar más de mil personas trabajando por su victoria.
Con el apoyo del ex presidente de la Feuc, Giorgio Jackson, y el de Revolución Democrática, su partido, los voluntarios por Josefa se transformaron en pieza clave del triunfo, sumando de manera desinteresada a personajes públicos como el Movilh, con el electo concejal Jaime Parada a la cabeza y algunos rostros conocidos como los actores Héctor Morales, Elisa Zulueta y María José Bello. Todos ellos, haciendo campaña a pie por Josefa.
“Habían personas que podían entregar dos horas y se la jugaban ese rato por la campaña”, dice Nicolás Valenzuela, coordinador general de la campaña, quien dice que una de las claves del éxito de Errázuriz, estuvo en el compromiso de los voluntarios.
Después de la actividad que armaron en el Puente del Arzobispo, donde convocaron a cientos de personas para fotografiarse de verde en uno de los lugares íconos de la transición a la democracia, la gente que llegó a apoyar a Josefa se repartió en siete mini comandos que terminaron trabajando casi por sí solos y barriendo la comuna completa.
Uno de los destacados por el equipo de Josefa, el encargado del trabajo territorial, Carlos Zanzi, dice que se encargaban de explicar y promover al programa de Josefa en casi todos los lugares de la comuna, aún sin la propia “Pepa” con ellos, y sin regalos propagandísticos como lo hacía la avanzada de Labbé, que al final terminaba incluso pidiendo chapitas de la Josefa.
Todo esto, a diferencia del trabajo del ex DINA, quien a juicio de sus adversarios tenía sólo a parte de su familia y sus más cercanos haciendo campaña, junto a un lote de brigadistas pagados.
“El factor clave a mi juicio fue la cercanía con la gente. Josefa caminó las calles, encontrándose incluso con partidarios de Labbé que no la trataron muy bien, y salvo los días que falleció su marido y que tuvo que estar en su casa, prácticamente todos los días estuvo en algún lugar de la comuna. Providencia no estaba acostumbrada a ver esto”, dice, quien además revela el reto personal que significó trabajar para sacar a Labbé.
Carlos es hijo de Quica de Zanzi, la hermana del pinochetista Juan González que dio su testimonio en CNN Chile hace unos meses cuando venía el homenaje al dictador y que falleció en agosto de este año. “No es que nosotros no estamos contra las cosas, si no que estamos a favor de las ideas y proyectos. Si eso además significaba ganar y sacar del camino y dejar sin poder a una persona como Labbé y lo que él representa, es un plus. Cerramos un capítulo negro de la familia y siento que he cumplido con mi mamá”, dice.
Programa y dignidad
La misma Josefa lo dijo ayer, revelando parte de la conversación que tuvo con Michelle Bachelet por teléfono el domingo pasado. “Me felicitó, que había seguido con mucha atención nuestra campaña y yo también fui súper honesta: presidenta, la forma de hacer política cambió”, le dijo Errázuriz a la ex mandataria, recalcando que el Providencia Participa debía ser llevado al plano nacional y hacer desde ya un “Chile Participa”.
Ese es otro de los puntos que resaltan desde el comando de la alcaldesa electa: un proceso que incluyó a distintas organizaciones sociales y que terminó en un documento de 114 medidas participativas “que es el orgullo para nosotros los que creemos que debe haber voto programático y fiscalización ciudadana”, acota Valenzuela.
Según Giorgio Jackson, programa participativo y común como centro de la convocatoria inicial fue una de las claves, junto a los atributos de la candidata, las primarias abiertas y una campaña innovadora y alegre, “basada en los voluntarios y no en los recursos económicos”.
Junto a eso, el trabajo gráfico también se esmeró en distanciarse de Labbé. Nada quedó al azar, dicen en el comando de Pepa. La foto más replicada de la campaña con Josefa retratada desde abajo hacia arriba, con una incipiente sonrisa, las manos tomadas a la altura del pecho, una chaqueta formal y aritos de perla, no fue casual.
Según Valenzuela, “mostró la dignidad de la alternativa ciudadana denostada por Labbé por lo de la dueña de casa”, lo que a la postre se transformaría en una de las ideas fuerzas de la campaña, vitoreada por los que llegaron a celebrar el domingo en la noche en el frontis de la municipalidad.
A eso le sumaron el trabajo de la agencia de Ángel Carcavilla, que diseñó una campaña con ideas más cercanas a los vecinos y con colores verdes, más armoniosos que los azules y amarillos archi ocupados por la UDI, le dieron a la campaña “materiales espectaculares que fueron un aporte gigante para cómo se dio la campaña”, dice Valenzuela.
Quizás el único traspié de la campaña fue el episodio en que, sorprendida en una entrevista en CNN, Errázuriz dijo no ser partidaria del matrimonio homosexual. La escena provocó un incendio en el comando y los obligó a actuar rápido. Al día siguiente, tras reuniones con Rolando Jiménez y Jaime Parada, ambos dirigentes del Movilh, la situación fue superada y el tropezón se dio rápidamente vuelta a favor de la candidata.
“Josefa siempre ha estado en contra todo tipo de discriminación, por supuesto que incluida aquella que es por orientación sexual. Ahora, luego de conversar cuál era la mejor política para que no existiera discriminación alguna, rectificó sus dichos y salió fortalecida por su capacidad de entendimiento”, dice Giorgio Jackson.
Todos esos detalles ayudaron, según sus colaboradores, a que la campaña tuviera varios hitos y consiguiera empoderar a la candidata con algo más que la mera herramienta de sacar al actual alcalde.
“Luego de lo de la dueña de casa, vino una encuesta de La Tercera que la situó muy cerca de Labbé y se empezó a generar ruido. Después vino un bloqueo comunicacional muy fuerte, la polémica por el matrimonio homosexual y la terrible muerte de Lorenzo, que nos golpeó pero que al mismo tiempo la gente empatizó. Todo eso la hizo conocida en paralelo con el trabajo territorial, pero lo que nosotros descubrimos es que a ella la poca gente que la conocía tenía un nivel de aprobación gigantesco. Era sólo cosa de hacerla conocida y la votación lo reflejó”, dice Valenzuela.
En eso coincide Ricardo Solari, ex ministro de Trabajo y uno de los políticos renombrados que integró la campaña, quien dice que el trabajo de Errázuriz le planteó varias lecciones a los partidos políticos que prácticamente tenían botada esa disputa electoral y que llama, tal como le dijo la propia Josefa a la ex presidenta, a integrar el trabajo de Providencia con miras a una conducción nacional.
“La campaña tuvo amplitud, incluyendo a todos quienes quieren cambios de verdad y no quieren ser más pasados a llevar; inclusión ciudadana y participación abierta en los programas de gobierno; y una identidad que refleje las necesidades de lo que quiere el país. Eso hay que llevarlo ahora a las disputas electorales del 2013”, dice.
 
Publicado en The Clinic