Declaración igualdad y no discriminación de las personas en situación de discapacidad en Chile. Comisión DDHH RD

Personas en situación de discapacidad:
La urgencia del reconocimiento de la igualdad en Chile
Declaración de la Comisión de DD.HH de Revolución Democrática

En Chile se ha abordado la discapacidad desde un punto de vista terapéutico, sin lograr el reconocimiento más básico que es el de la igualdad de derechos. Hay acuerdo en que campañas como la Teletón ayudan a miles de niños y niñas, pero el espectáculo en que ha sido necesario convertir el tema es un síntoma del problema estructural de desigualdad. No son campañas privadas las que podrán resolver de forma estable en el tiempo la injusticia en la que incurre la sociedad toda, la solución es generar las condiciones institucionales para el desarrollo pleno de todos sus ciudadanos.

Lo que buscamos es un trato igualitario para las personas en situación de discapacidad (PeSD). El camino no es simple. Para lograr igualdad se requiere aunar voluntad política y poner el tema como prioritario en la agenda pública. Aquí es donde Revolución Democrática tiene el deber de dar este debate y elaborar una agenda de cambio institucional duradero en favor de una visión igualitaria y justa frente a miles de compatriotas que hoy se encuentran excluidos de la vida social plena.

La discapacidad es primero un problema de la sociedad completa, que exige al individuo la adaptación forzada (a veces difícil o imposible) a un contexto desigual, y es desigual justamente porque es uniforme y desconoce las diferencias, ahí es donde nace la situación de discapacidad, en el encuentro de la persona con la sociedad y sus obstáculos. Este contexto desigual en algunos casos hace imposible la participación plena del individuo en igualdad de condiciones frente a la vida social y pública.

Nuestra propuesta política debe reconocer en la sociedad completa el deber de crear las condiciones para que sus miembros puedan participar de la vida común y no, como lo hace el neoliberalismo en general, forzar la competencia entre individuos, separados y divididos, donde quién no se adapta muere. Ésta no es la sociedad solidaria y justa que debemos construir. Y debemos construir una igualdad duradera, debemos apuntar a la transformación institucional, creando las condiciones normativas para que las personas que hoy se encuentran en situación de discapacidad en relación con una sociedad individualista y desigual, puedan desarrollarse en plenitud, con independencia de sus condiciones iniciales o sobrevinientes de vida. Si como Revolución Democrática nos proponemos avanzar hacia una sociedad de derechos y una sociedad igualitaria, podremos ver el día en que las condiciones de una persona no podrán ser llamadas una discapacidad pues no habrá resistencia ni obstáculos en el mundo que la rodea, para desarrollarse en plenitud de sus capacidades y potencialidades, entonces habremos dado un salto en igualdad y justicia.

     Para lograr esa sociedad igualitaria, debemos abordar los tres pilares fundamentales:
I. Igualdad en la educación
II. Igualdad en el acceso al trabajo pensión universal
III. Rehabilitación basada en la comunidad

     Como comisión de DD.HH y por medio del trabajo de su subcomisión de igualdad y no discriminación, hemos elaborado un plan que avance hacia el reconocimiento pleno de derechos de las personas que se encuentran en una situación de discapacidad:
1. Educación igualitaria y de inclusión plena:
Uno de los pilares de la reforma educacional en curso es su carácter inclusivo, que como movimiento debemos impulsar, difundir y contribuir a fortalecer. Desde la perspectiva de la discapacidad, entendemos la inclusión como el proceso que nos permite participar a todos y todas de los planes y programas educativos, sin la ya anquilosada distinción entre establecimientos regulares y especiales, entendiendo que todos somos parte de una diversidad, que incluye a la discapacidad.
Esto requiere el establecimiento de planes y programas de apoyo que fomenten y valoren el aporte de la discapacidad dentro del aula, mediante ajustes curriculares o herramientas tecnológicas. En la actualidad, los PIE (Programas de Integración Escolar) son insuficientes por tanto impulsaremos mecanismos de inclusión plena.
2. Cuotas de trabajo.
Proponemos avanzar en la elaboración de un proyecto de ley para tomar acciones positivas que equilibren la balanza y permitan la integración efectiva de PeSD en el mundo productivo, tanto en el sector público como privado por medio de cuotas laborales.
El mecanismo de las cuotas de trabajo es utilizado ampliamente en países latinoamericanos y europeos, que la adoptaron incluso antes que la Convención por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad la reconociera como una medida necesaria. Esta es considerada la medida de acción positiva más radical, pues es la única que apunta a la raíz del problema: producir el cambio cultural en relación a la inclusión laboral.
La experiencia latinoamericana indica que el porcentaje de la cuota puede variar entre un 2% y un 5% para el Estado y las empresas privadas que le presten servicio a través de licitaciones. Para evitar que el establecimiento de cuotas tenga un mero carácter nominativo y sin viabilidad para su cumplimiento, una ley de cuotas laborales debe estar acompañada de programas específicos en todos los niveles de gobierno que sean1:
a) Explícitos, estableciendo pautas de ingreso, evaluación y permanencia;
b) Programáticos, proveyendo de los circuitos administrativo, la capacitación y las estrategias a seguir con metas y plazos definidos. Estos procesos contribuyen a evitar, probadamente, el mal uso y/o abuso del mecanismo.
3. Empleo con apoyo.
Sabemos que la mera cuota no reconoce el problema generado por la exclusión
histórica de miles de personas en situación de discapacidad, por esa razón complementamos las cuotas laborales con un mecanismo de empleo con apoyo para equiparar las condiciones históricas de exclusión y hacer efectiva la inserción productiva, mediante un programa de acompañamiento y capacitación para el desempeño de tareas específicas. Este programa tiene etapas y objetivos estandarizados, que van desde la entrega de primeras herramientas al desarrollo autónomo por parte de la persona en situación de discapacidad.
Según datos de la Encuesta Nacional de Discapacidad (ENDISC 2004), sólo un 50% de las PeSD ha terminado la enseñanza básica; un sistema de empleo con apoyo, apunta a ser una medida efectiva que permita subsanar el déficit en educación formal.
4. Salud pública para niños y adultos.
Muchas personas en situación de discapacidad requieren medicamentos de por vida como parte de sus condiciones para vivir plenamente sus vidas, esto hace imperativo se financien públicamente estos tratamientos básicos no sólo para niños sino también adultos, pues para muchos se hace absolutamente necesario para poder vivir y participar de la vida social en igualdad de condiciones. De la misma forma, es de absoluta relevancia que el acceso a ayudas técnicas (sillas de ruedas, audífonos, bastón guía, bastones) esté garantizado para toda PeSD, de manera universal y no de modo focalizado a través de un proceso de postulación como se hace hoy en día, esto entendiendo que estos elementos no son de carácter suntuario, sino que posibilitan el desarrollo de ciertas habilidades básicas para la participación plena y efectiva en la sociedad. Una persona sin ayuda técnica queda confinada a espacios reducidos y se coarta toda posibilidad de independencia y/o autonomía, limitando sus Derechos Humanos fundamentales.
5. Rehabilitación basada en la comunidad (RBC).
Proponemos un enfoque inclusivo del tratamiento de aquellas personas que lo requieran para poder avanzar a una integración comunitaria en el proceso de rehabilitación, tanto los puntos 1, 2, y 3 son parte de esta idea de rehabilitación comunitaria, pues hace partícipe a toda la comunidad en el proceso social de reconocimiento de la igualdad de las personas en situación de discapacidad.
La RBC abandona el enfoque normalizador tradicional para hacerse parte en todos los procesos de la vida de una persona para que alcance un desarrollo pleno, e integra la mirada de Educación, Salud, Subsistencia, Fortalecimiento en la participación, comunicación y autodefensa de los derechos.2
Este enfoque ya fue asumido por el Estado, pero no ha sido difundido ni menos aún puesto en práctica a gran escala, dado que esto requiere asumir la intersectorialidad de la discapacidad y el establecimiento de planes y programas con ese sello. Nuestro compromiso debe estar en el fomento y el aporte constante a esta intersectorialidad necesaria que contribuya al cambio de paradigma.
2 Tipología OMS
6. Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI)
Esta pensión asciende hoy en día a los $85.964 pesos, una característica problemática es que no es universal para las personas en situación de discapacidad, sino que se encuentra focalizada por medio del puntaje de focalización previsional.
Estamos ante una pensión cuyo objetivo debe ser apoyar económicamente a las personas en el actual contexto transicional desde una sociedad de la exclusión hacia una sociedad igualitaria, su razón de ser sólo podrá terminarse el día en que toda PeSD pueda insertarse laboralmente de manera completa.
7. Accesibilidad Universal en RD
De acuerdo a la definición legal que establece la ley 20.422 de 10 de febrero de 2010, la accesibilidad universal es “(…) la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad, de la forma más autónoma y natural posible.” El entorno que nos damos para reunirnos y para participar de RD debe considerar este principio y así abrir las puertas sin discriminación a todas las personas, posibilitando la autorepresentación de las PeSD.
En esta materia Revolución Democrática será un ejemplo para facilitar la participación efectiva de PeSD en su orgánica a través de acciones tan efectivas como sencillas tales como asegurar el acceso, desplazamiento e instalaciones adecuadas para la participación de PeSD que busquen activarse políticamente y sumarse al proyecto democrático del movimiento, siendo ejemplo de igualdad y no discriminación.