Declaración por rechazo a Hidroaysén.

Revolución Democrática, como movimiento político y ciudadano, manifiesta su satisfacción por la resolución de calificación ambiental pertinente al proyecto Hidroaysén. La satisfacción se sustenta en:
1. Respeto a la institucionalidad ambiental.
El Comité de Ministros ha actuado de acuerdo a la institucionalidad ambiental, ha dicho que no a un proyecto que implicaba la construcción de cinco mega-represas, que hacían desaparecer el hogar de familias rurales a las cuales jamás se les dio claridad alguna, engañándoles, contraviniendo los estándares internacionales y las reglas más básicas de consideración hacia l prójimo; pretendía además inundar cerca de 5.900 hectáreas de bosques patagónicos ubicado en las cuencas de los ríos Baker y Pascua, con especies como el ñirre, notro, lenga y muchas otras, nativas y endémicas de Chile; ha dicho que no además, a la alteración de los hábitats de especies animales amenazadas como el huemul, pudú, puma entre otras, que necesitan de la integridad de sus ecosistemas para que aumenten sus probabilidades de sobrevivencia; y finalmente, ha dicho que no a la alteración irreversible de las cuencas hidrográficas mencionadas y al cambio en el transporte de sedimentos y nutrientes esenciales para los ecosistemas ubicados en el curso inferior de ambos ríos. Se ha protegido un ecosistema prístino.
Se ha dicho que no  a un proyecto que posteriormente requería de una línea de transmisión de unos 2.270 km de extensión, que cruzaría sesenta y seis comunas, limitando la utilidad cientos de predios, vulnerando la integridad de parques y reservas nacionales y de otras zonas deespecial valor desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad y del desarrollo iniciativas turísticas .
2. Respeto a la voluntad ciudadana.
Recogiendo el sentimiento desde Aysén podemos decir que se respetó la voluntad ciudadana.
El problema que Hidroaysén visibilizó es la planificación centralizada lejana a las comunidades y la falta de planificación de parte del estado. Todo esto resulta en impactos negativos social y ambientalmente.. Debemos involucrar a las comunidades en las decisiones estratégicas de generación y transmisión eléctrica, ya que son las principales afectadas y quienes mejor pueden medir y evaluar el impacto ambiental. No basta simplemente con recoger sus observaciones dentro del actual sistema de SEIA, sin que haya un mecanismo claro que plantee cómo éstas serán consideradas.
3. Calidad e impacto de los proyectos de generación eléctrica
Se ha rechazado un proyecto mediocre. Ha quedado en evidencia que el actual SEIA permite que se presenten y -en muchos casos se aprueben, como acaba de pasar anteayer en Cabrero- proyectos mediocres. Creemos que se puede generar energía con un menor impacto ambiental tanto en la forma de construir las generadoras como en la transmisión de esta. Para esto es necesario tener una visión de largo plazo que considere los costos y beneficios con un horizonte más largo que el que la inversión privada suele tener. Creemos que el Estado de Chile tiene un rol vital para la innovación e Inversión Estatal en Ciencia y Tecnología para nuevas fuentes de generación nacionales y en fiscalizar actividades productivas con alto consumo de energía, las cuales encarecen el costo total de la energía-país en pro de un plan de eficiencia nacional.
Más allá de la discusión puntual este proyecto creemos que es necesario tener una discusión más profunda en cuanto a la energía, modelos de desarrollo y sus impactos ambientales. El actual modelo de desarrollo plantea que el crecimiento económico es la principal y única herramienta para aumentar el bienestar de las personas, y por lo tanto, tiene una visión sobresimplificada del bienestar focalizándose sólo en los ingresos monetarios. Esta forma de “desarrollo” basada en un crecimiento sin límites necesitará periódicamente nuevos Hidroaysenes o termoeléctricas, lo cual obviamente no es posible ni deseable. Necesitamos pensar como país qué tipo de sociedad queremos construir, para poder tener una política energética que respete a todos los ciudadanos de Chile y así preserve el medio ambiente del que todos dependemos.
La decisión entrega una señal, que puede ser la expresión de una nueva etapa en la política energética, en la cual aquellos sectores de la economía que son intensivos en el consumo de energía –y que motivaron que el proyecto Hidroaysén se mostraba a la opinión pública como “necesario”-, deberán considerar en el futuro la generación de la energía que consumen, sin forzar a la ciudadanía a subvencionar el crecimiento de una industria energéticamente intensiva, menoscabando la integridad y calidad de sus territorios y sus formas de vida.
Sin duda que participación ciudadana vinculante, mejoramiento tecnológico con apoyo estatal e inclusión de energías renovables mejoraría sustancialmente la política energética de Chile, sin embargo creemos que lo que necesitamos como sociedad es una discusión profunda de las implicancias energéticas de un modelo basado únicamente en el crecimiento y consumo. Creemos que esa es LA discusión que realmente contribuirá a una transición hacia una sociedad democrática y sustentable que co-existe y comprende los sistemas naturales de los que depende.
 
Frente Eco Social Revolución Democrática
Comisión Nuevo Modelo de Desarrollo
Territorio Aysén Revolución Democrática