Declaración pública ante los trágicos hechos ocurridos en las costas de Turquía.

Ante los trágicos hechos ocurridos en las costas de Turquía, cuya imagen latente es la de un niño sirio muerto por tratar de llegar junto a su familia a nuevo país en busca de paz, la comunidad mundial debe reaccionar con urgencia. Como Revolución Democrática no queremos dejar pasar esta tragedia como un hecho aislado, es la constatación de muchos temas relacionados que no solo hablan del refugio y de la migración, también de la desprotección de la infancia en contextos de crisis políticas y humanitarias.
Expresamos nuestra profunda preocupación por los miles de refugiados de Asia y África que, haciendo uso de las normas de derecho internacional vigentes, están solicitando refugio en otro país cuando las condiciones de sus propios países no les dejan más alternativa que huir y buscar construir sus proyectos de vida en paz y  pleno reconocimiento de sus derechos.
Para lograr una sociedad democrática es fundamental el respeto de los Derechos Humanos; valorando las diferencias propias de cualquier comunidad y potenciando de manera efectiva la solidaridad, el respeto, la protección y la colaboración como principios que superen una sociedad fuertemente individualizada.
Europa está enfrentada a la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Solo que ahora son víctimas de otros continentes los que buscan refugio en esas tierras, que fueron los mismos que las grandes potencias europeas colonizaron o se repartieron y luego dejaron a la deriva.  Europa es solo la cara más visible de los dramas que se desarrollan en Asia Oriental, en la frontera de México y Estados Unidos, entre muchos otros lugares.
En pocos meses la crisis de desigualdad, inequidad, de conflictos nacionales e internacionales no solucionados oportunamente se hacen presente en los países más ricos. 300 mil personas de todas las edades, creencias religiosas, pertenencias sociales, han clamado por la solidaridad, la comprensión europea y del mundo. Medidas se están tomando. Sin embargo la dimensión del problema no tiene perspectivas de cambiar. Todo lo contrario, se requerirá de la solidaridad mundial para dar respuesta adecuada a los refugiados que llegan a Europa y otras partes del mundo.
Chile no puede sino estar presente en este momento de angustia y tragedia. Hace 42 años muchos compatriotas recibieron la enorme solidaridad internacional en condiciones de asilados, refugiados y exiliados. Es parte de nuestra memoria y esto debe ser un elemento central de nuestro proyecto país. Chile tiene una gran deuda con los migrantes y refugiados que ya son parte de Chile; debemos avanzar en el logro de condiciones para una vida digna y el goce de sus derechos sociales.
Por lo anterior:

  • Instamos a las autoridades, partidos y movimientos políticos y sociales, a organizaciones de la sociedad civil en general, a declarar su solidaridad frente a hechos tan trágicos como los ocurridos en las costas de Turquía; y denunciar ante la comunidad internacional cuando los gobiernos incurren en prácticas que pueden afectar a migrantes y refugiados.
  • Solicitamos con urgencia la tramitación del proyecto de ley que modernice la antigua “ley de extranjería”, diseñada y promulgada durante Dictadura en 1975. Esta nueva ley debe garantizar los derechos de los migrantes, mejorando nuestro sistema de atención, de tal manera que Chile cuente con una institucionalidad y una política pública adecuada a sus sentidas demandas. Lo mismo en el caso de la implementación de las normativas relacionadas con el refugio, así como revisar los criterios en temas de refugio que se aplican en las fronteras de nuestro país.
  • Solicitamos que el gobierno chileno, en coordinación con las autoridades de la Unión Europea, disponga medidas que permitan ser un ejemplo de solidaridad internacional en la recepción de refugiados producto del actual conflicto que se vive en Asia y África.

REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA
4 de septiembre de 2015