Declaración pública ante situación política y social de Honduras

Santiago de Chile, 04 de diciembre de 2017

Desde Revolución Democrática expresamos preocupación y rechazo ante la violencia política, suspensión de garantías constitucionales y falta de probidad e información oportuna respecto a las elecciones generales que se celebraron el pasado 26 de noviembre de 2017 en Honduras.
Las acusaciones de fraude electoral, que han derivado progresivamente en una crisis política y social significativa, no han sido despejadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Este último ha actuado de manera ambigua y reticente para proveer resultados parciales confiables. Esto no ha hecho más que asentar la sensación de irregularidad en un proceso que ha estado marcado por diferentes acusaciones respecto a la conformación de su padrón electoral y actividades para influenciar sus resultados a favor del oficialismo. Sumado a ello, además de no presentar una entrega total de las actas electorales, las autoridades políticas decidieron suprimir de modo violento las movilizaciones sociales resultantes de la desconfianza ciudadana por el actuar poco transparente del TSE. Esto ha causado la muerte de ciudadanos y centenares de detenciones incluso de menores de edad que, agregado el establecimiento de toque de queda en la noche de este pasado viernes, no sólo ha profundizado la violencia y tensión social, sino que consolida una deslegitimación generalizada del proceso electoral, que tiene en suspensión la continuación del mandato del actual Presidente de la República.
Es importante recordar que, además de las elecciones presidenciales, nuestros hermanos hondureños se manifestaron sobre elecciones en su Congreso, alcaldías y regidores, las cuales también se han visto perjudicadas por un clima nebuloso y ambiguo.
Revolución Democrática es un partido que defiende profundamente el respeto del Estado de Derecho, la autonomía de sus órganos, la democracia y la defensa irrestricta de los derechos ciudadanos, pues es nuestra convicción que el mejor desarrollo de los países se da cuando hay una institucionalidad fuerte, transparente, independiente y robusta. Por este motivo, nos alarma y causa rechazo el uso de la violencia política como herramienta para aplacar movilizaciones y manifestaciones sociales. La suspensión de garantías constitucionales no hace más que dificultar las opciones de salidas pacíficas e institucionales ante esta crisis, recordando difíciles episodios en la historia política reciente de Honduras.
Por este motivo, nos sumamos a los llamados realizados por distintas instituciones internacionales que observaron el proceso electoral en terreno, para que las entidades hondureñas competentes actúen con transparencia, rapidez y eficacia ante sus ciudadanos y la comunidad internacional. Complementariamente, instamos a los partidos políticos de Honduras a actuar con responsabilidad ante un clima de incertidumbre tan agudo.
 

DIRECTIVA NACIONAL REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA