Editorial de Paula Poblete: "La invitación es a marchar una vez más por una Educación No Sexista"

Las feministas históricas y las mujeres con conciencia de género estamos contentas. Este remezón masivo y esta toma de conciencia general, no puede ser sino un momento esperanzador.
Incluso con un gobierno encabezado por alguien que se permite “invitar a las mujeres a jugar a hacerse las muertas y a los hombres, a hacerse los vivos” y que anuncia en su Cuenta Pública una “Agenda Mujer” que no acoge la demanda más sentida de la calle, la ilusión es grande. Y lo es porque aunque hay quienes ni con esto van a salir de su misoginia, hay otros –muchos- que se han abierto a tratar de comprender de qué se trata la movilización estudiantil, cómo se expresa la violencia de género, qué se espera de los protocolos en las universidades y en qué consiste la educación no sexista.
Muchas mujeres que jamás se habían manifestado a favor de causa alguna, de esas personas que se autodefinen como “apolíticas”, salieron a decir fuerte y claro: no más abusos por razones de género. Incluso, superando la mala prensa que tiene el concepto –fruto, por cierto, del sistema de género dominante- algunas decidieron autodenominarse feministas y se escucha por doquier que para serlo no es necesario conocer de teoría sino que basta con ser mujer y por ende, víctima de una serie de violencias y desigualdades completamente injustas.
En RD sabemos que el feminismo no se entiende sin un cuestionamiento al modelo económico imperante, porque para que el capitalismo o su expresión neoliberal existan, tiene que haber una estructura económica patriarcal. ¿Significa esto que nos vamos a quedar esperando que el patriarcado y el capitalismo se superen para levantar nuestras demandas como mujeres? No. La necesidad de una vida libre de violencia, el respeto de nuestra opinión, la valoración de nuestras capacidades, de la repartición equitativa del trabajo doméstico y de cuidados, se arrastran por milenios y ya no queremos esperar más.
Es por eso que como partido político de izquierda, trabajaremos por cerrar la deuda histórica con los derechos de las mujeres. Tendremos valentía y osadía para desafiar los paradigmas imperantes, no nos conformaremos con menos que con la igualdad de todas las personas, en tanto puntapié inicial para dar lugar a una verdadera emancipación.
Sabido es que actualmente lo más contracultural y revolucionario es el feminismo. Las fuerzas de izquierda verdaderamente progresistas y transformadoras, no podrán sino abrazarlo como eje orientador, para dar fin a todo tipo de dominación, cuestionando por tanto, la propia política, sus fondos y modos.
Esta semana la invitación es a marchar una vez más por una Educación No Sexista. Cada región tendrá su punto de encuentro y los informaremos. En Santiago, nos vemos el miércoles 6 de junio a las 11:00 hrs. en Plaza Italia. ¡La revolución será feminista o no será!