Editorial | No miramos al mar

Por Jorge Brito, diputado D7 e integrante de la Comisión de Pesca.

Si le pides a alguien que dibuje Chile, dibujará solamente la tierra. Omitimos por defecto que más dos tercios de la superficie nacional es marítima. Chile se comporta como una isla. Todo lo que entra y sale de Chile y de Reino Unido, en un 95% lo hace por mar, un 5% restante lo hace por tierra y aire. En la práctica somos una isla, pero que a diferencia de éstas, pareciera que hemos decidido darle la espalda al mar.

La corrupción evidente de la Ley de Pesca actual, permitió que como pocas veces, el mar fuera tema nacional. El 70% del oxígeno del planeta se produce en los océanos, pero muy pocos lo protegen. Todas las especies que ahí habitan son parte de ecosistemas interrelacionados. Es hipócrita decir querer avanzar en su cuidado y preservación, sin tomar medidas urgentes como detener las aspiradoras industriales del fondo marino que lo dañan irremediablemente y depredan especies sin distinguir tamaño, madurez sexual o edad.

La merluza es el principal pez que conocemos y consumimos las y los chilenos. Según el propio Gobierno, su estado actual es de sobreexplotación. Se estima que el 90% de la merluza se extrae antes de reproducirse. Así, ¿cómo no va a desaparecer? Pareciera que algunos quieren sólo propiciar el cultivo de peces foráneos como los salmones, y no cuidar los nativos. La merluza no necesita de antibióticos, anda libre por el mar, no contamina ni destruye el fondo marino, entonces ¿por qué nos proponen permitir que se continúe destruyendo ecosistemas y depredando especies para luego construir una industria acuícola que utiliza el mar como vertedero?

No seremos indiferentes; si unos pocos vendieron el mar, entre muchas y muchos podremos recuperarlo y cuidarlo para Chile. Ante el fuerte lobby empresarial nuestra apuesta es la movilización social, ante la corrupción, abrir el debate a las ideas. El 63% de la pesca de merluza lo realiza la industria arrastrera, y si Chile así lo decide, al igual que con la jibia, deberán adaptarse.

Esta semana, luego de un trabajo con pescadores artesanales de distintas caletas del país hemos ingresado un proyecto para prohibir el arrastre para la merluza. Cuidaremos el mar, su sustentabilidad y un reparto más justo de los recursos. Chile es mar, y nosotros defenderemos a Chile.