Editorial RDiano: Vamos por un país en el que las mujeres tengamos el derecho a vivir libres de violencia


 
 
Por Natalia Castillo, Diputada por el Distrito 10 y presidenta de la Comisión de Familia y Adulto Mayor de la Cámara
 
 
 
 
Desde nuestra diputación, y desde Revolución Democrática, tenemos la más profunda convicción de que es urgente garantizar más derechos y oportunidades para las múltiples formas de ser mujeres, niñas y adolescentes en nuestro país. No podemos seguir hablando de una sola forma de ser mujer, tenemos que legitimar a la multiplicidad de mujeres que existen: indígenas, trans, cisgénero, lesbianas, heterosexuales, con o sin hijos, solteras o casadas, pobres, etc.
 
Lamentablemente como país estamos muy al debe, no hemos sido capaces siquiera de garantizar un derecho de radical importancia para nosotras como mujeres, y que es una de las banderas de la lucha feminista: el derecho a una vida libre de violencia. Recién desde el año 2005 existe en Chile una Ley de Violencia Intrafamiliar que sanciona el delito de violencia contra la mujer y, solo en el 2010, se tipificó el delito de femicidio en nuestro Código Penal; pese a esto, según la red chilena contra la violencia hacia las mujeres, el 2017 se registraron la misma cantidad de femicidios que el 2010: 65 en total. En lo que llevamos de este año ya hay 45 mujeres en la lista.
 
Cabe considerar que la ley de femicidios es parcial, pues reconoce solo a las mujeres que son asesinadas por parejas o ex parejas, omitiendo aquellos que, pese a ser cometidos en otras circunstancias, tienen una misma motivación: descarnada misoginia.
 
El femicidio es la expresión más brutal del machismo, pero dista de ser la única: resulta imperativo que se amplíen estas nociones a contextos que no sean sólo de pareja o ex pareja, dando cabida también a las vulneraciones que se dan en espacios como la escuela o el trabajo; que se tome conciencia acerca de la gravedad de situaciones que por años han sido desestimadas, como por ejemplo, el acoso callejero.
 
Según OCAC Chile, el 85 % de las mujeres declara haber sido acosada en la calle durante los últimos 12 meses. La situación se agrava al hacerse patente que las mujeres vulneradas son muchas veces menores de edad: el 87% de las mujeres vivieron experiencias importantes de acoso sexual callejero en su niñez, adolescencia y/o juventud.
 
El proyecto que actualmente estamos discutiendo en la Comisión de Familia, y para el cual hemos dispuesto sesiones especiales los días martes en la mañana, buscando así su pronta tramitación y rápido despacho, tiene como uno de sus principales propósitos modificar “la actual Ley de Violencia Intrafamiliar incorporando todo tipo de violencia de género, no sólo aquella que se vive dentro de las familias o entre cónyuges”.
 
Para esto, hemos logrado incorporar a las definiciones sustantivas de la ley los diversos tipos de violencia que nos toca vivir como mujeres: la violencia física, sexual, psicológica, simbólica, y económica, entre otras. Con esto, por una parte, se busca dar respuesta a las más urgentes falencias que han sido detectadas en materia de violencia contra mujeres, y por otro lado, más profundo y a largo plazo, se tiene como objetivo incentivar los cambios culturales necesarios para que -aunque suene increíble que aún no sea así – el respeto por las mujeres sea una cuestión de sentido común en nuestro país. Nuestro compromiso es, y siempre será, seguir trabajando incansablemente para que así suceda.