Editorial|Ante el aumento de casos por COVID-19, cambiar la estrategia se hace urgente y necesario

Por Miguel Crispi, diputado e integrante de la Comisión de Salud de la Cámara.

El pasado miércoles el Gobierno informó lo que nadie quería escuchar, pero varios vieron venir: Un aumento explosivo de nuevos contagiados con Covid-19. Ese día llegamos a 2.660 nuevos casos, lo que significó un aumento del 60% en apenas 24 horas. El grueso de esos casos está en el Gran Santiago (73,48%), llevando al límite la ocupación de camas críticas, según el último informe de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva.

¿Cómo llegamos a este punto?, ¿era posible recorrer otro camino y evitar el colapso de la red pública? Es difícil anticipar una respuesta, siempre es fácil ser general después de la batalla, pero lo que es innegable es que por semanas diversos actores demandaron medidas sanitarias más radicales. Por su parte el gobierno puso la economía por delante, negándose a ampliar sustantivamente las cuarentenas y dando señales de “normalidad” cuando lo que se necesitaba era que toda la población mantuviera la cautela. Intentó abrir los malls y obligó a miles de trabajadores fiscales a volver a sus lugares físicos de trabajo. Hoy podemos ver las consecuencias de esas decisiones.

Por si eso no fuera poco, paralelamente el Ejecutivo insistía con bonos de miseria para las y los trabajadores, que ni ayer ni hoy podrán en su mayoría quedarse en sus casas para “cumplir” con la cuarentena. El Ingreso Familiar de Emergencia no cumplirá plenamente su objetivo.

La situación actual ha obligado al Gobierno a decretar por fin una cuarentena total en el Gran Santiago (más otras seis comunas de la región Metropolitana), medida que fue demandada por diversos actores de la mesa social, la comunidad científica y los partidos políticos de oposición hace varias semanas, y que el Gobierno se resistió a aceptar.

Lejos de asumir su responsabilidad, el ministro Mañalich decidió traspasar la culpa a la ciudadanía, acusandola de “falta de voluntad”. Sin embargo, es importante dejar en claro que las proyecciones y advertencias de la comunidad médica y científica adelantaron el escenario que hoy enfrentamos. Con esos datos, se exigieron medidas que no fueron adoptadas por el Gobierno, lo que nos llevó a la actual situación crítica que enfrentamos.

Y como es fundamental hablar con la verdad y de cara a la ciudadanía, es importante repetir esto último: Estamos en una situación crítica. La red de salud de la Región Metropolitana se encuentra ad portas del colapso y no comunicar el riesgo que enfrenta la población sólo empeorará la crisis sanitaria.

Para salir de esta situación, le hemos propuesto al Gobierno un cambio en su estrategia y comenzar un nuevo camino hacia el control de la pandemia. Eso requiere de varias iniciativas, siendo una de las más importantes adoptar una política de Estado, lo que supone optar por el trabajo colaborativo entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Además, hay que empoderar en la toma decisiones y vocerías a los actores presentes en el Consejo Asesor y en la Mesa Social COVID-19. Hoy no basta sólo con decretar la cuarentena total del Gran Santiago, necesitamos una nueva estrategia: clara, transparente y colaborativa.

De manera inmediata, se debe avanzar en tres ejes fundamentales. En primer lugar, asegurar que las personas cuenten con el apoyo económico de parte del Estado que les permita quedarse en sus casas. Segundo, mejorar el testeo masivo y el seguimiento de casos y contactos, integrando a la Atención Primaria de Salud; y tercero, aumentar el apoyo a la Red de Salud, porque solo con comprar ventiladores mecánicos no es suficiente.

Se vienen semanas muy dolorosas para el país. Viviremos momentos muy complejos no solo por el colapso de la red de salud, sino también por el esfuerzo que implica cumplir la cuarentena. Como partido, mantendremos nuestra disponibilidad al diálogo y colaboraremos en todo aquello que sea necesario, pero también seguiremos demandando al Gobierno medidas que pongan en el centro a las personas.

Por ahora, el llamado que hacen todas y todos los expertos y la comunidad médica es a respetar al máximo posible la cuarentena. Nuestras acciones impactan en el control del virus y quedándonos en casa podemos proteger nuestro entorno, a nuestros familiares y amigos. Al virus solo lo podemos vencer juntos, es momento de que el Gobierno entienda aquello.

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