Editorial|Cambio climático, crisis hídrica y pandemia

Paola Chávez, Consejera Regional por Santiago Cordillera y activista medioambiental.

La Provincia Cordillera es de los territorios mayormente afectado por la crisis climática que golpea a Chile desde hace varios años ya.  El Cajón del Maipo a lo largo de la historia de Santiago, ha sido fundamental para el desarrollo de la ciudad. Entre otros servicios ambientales provee de agua para consumo humano y la producción de alimentos. Pero esta comuna vive actualmente una situación dramática como consecuencia de la crisis climática, pero también por la actividad industrial que se desarrolla y que ha agudizado esta pandemia.

La mayor afectación que sufre Chile por consecuencia de la crisis climática es la escasez de agua y una contundente muestra de esto es el Decreto de Escasez Hídrica que actualmente rige en San José de Maipo. Las reservas de agua potable de Santiago se han visto gravemente disminuidas porque cada vez neva menos en el Cajón del Maipo y por el retroceso de los glaciares, que son las fuentes de agua dulce que poseemos. 

La construcción de los túneles del Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo ha impactado irreversiblemente todo el sistema de agua subterráneo que es muy relevante para mantener los equilibrios de los sistemas de aguas superficiales, ya que al interior de nuestra Cordillera se encuentran cientos de acuíferos y napas subterráneas que permiten que muchas personas accedan al agua en los lugares que no existe cobertura sanitaria por parte de Aguas Andinas. Y con esto no solamente hablamos de la comuna de San José de Maipo, sino también de la comuna de Pirque y sectores de Puente Alto.

Muchos vecinas y vecinos dependen del camión aljibe para tener agua en sus hogares y aunque Chile ha suscrito convenios internacionales para garantizar el Derecho al Agua como un Derecho Humano, en la práctica esto no sucede. Y cientos de familias que viven en nuestra provincia no cuentan con la cantidad de agua suficiente para todos los usos que un hogar requiere. 

La escasez de agua y los problemas de cobertura se convierten en un factor de riesgo adicional para enfrentar la emergencia sanitaria provocada por el COVID19. Las recomendaciones de la autoridad sanitaria implican un mayor uso de agua en los hogares, ya que debemos lavarnos las manos frecuentemente, lavar nuestra ropa a diario y sanitizar nuestros hogares. Esto que para muchas personas que viven en Santiago puede ser una cuestión básica, en cientos de hogares de nuestra provincia se transforma en un drama. Miles de personas viven en campamentos o hacinados en pocos metros cuadrados, cuestión que dificulta aún más el acceso al agua para mantenerse saludables.

En el Día del Medio Ambiente debemos relevar la importancia de mantener nuestros ecosistemas saludables para tener territorios y comunidades sanas. Para lograr este objetivo debemos dotar a nuestro país de una institucionalidad ambiental, que proteja los servicios ecosistémicos para garantizar entre otras cosas el acceso al agua y a la salud. Como una cuestión fundamental para proteger la vida de quienes habitamos en nuestro país.

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