El atropello de Larraín, leyes y reformas estructurales (sí, estoy mezclando los temas)

¿Te acuerdas de la cárcel de San Miguel, ésa en que murieron 81 personas quemadas? Bueno, varios de ellos estaban ahí por delitos menores. Uno estaba por vender cds pirateados (de esos mismos que hay ahora en tu casa). Bueno, la cosa es que esa persona murió en la cárcel, mientras Larraín hijo -quien atropelló, mató y se dio a la fuga- cumplirá su pena en libertad. Insisto, algo duele por todos lados.

Sabes, lo que me da pena es que de verdad esa señora con 10 millones de pesos puede arreglar harto problema en su vida; que frente al riesgo de la máquina de abogados (de los) poderosos y procesos judiciales que exponen a las víctimas, quizás no le haya quedado más que decidir aceptar la oferta.
Sabes, lo que me da rabia es que la dieta que recibía Carlos Larraín como senador es poco menos que esos 10 millones y probablemente no fue ni su única ni su mayor entrada mensual ¿Te parece que estoy mezclando los temas? Sí, y lo hago porque, como aún no hay educación gratuita, con esa plata esa señora le puede pagar la carrera universitaria a su hijo y así salvarlo de una deuda por treinta años. Es que en una sociedad los fenómenos no ocurren de manera aislada. Por eso algunos hablan de “el sistema”, por eso este episodio no duele focalizadamente sino en todo el cuerpo nacional.
Quienes pueden pagar $10.000.000 para que alguien retire una justa demanda, muy probablemente, son parte de ese menos del 1% que gana tal cantidad de plata al mes en Chile. El poder económico repercute en el acceso a la justicia y lo hace además con un acompañante que le da más brutalidad a la postal: el poder político.
Si me permites quiero seguir mezclando las cosas. ¿Te acuerdas de la cárcel de San Miguel, ésa en que murieron 81 personas quemadas? Bueno, varios de ellos estaban ahí por delitos menores. Uno estaba por vender cds pirateados (de esos mismos que hay ahora en tu casa). Bueno, la cosa es que esa persona murió en la cárcel, mientras Larraín hijo -quien atropelló, mató y se dio a la fuga- cumplirá su pena en libertad. Insisto, algo duele por todos lados.
Y es que, aunque es evidente que la desigualdad se combate con una Reforma Tributaria realmente estructural (en donde se termine, por ejemplo, con el sistema integrado) y con una Reforma Educacional profunda, que no haga pagar por lo que es un derecho y termine con la hoy naturalizada segregación; eso no quita permitirse y demandarse hoy una conducta ética que, por ejemplo, termine con la diferencia de 40 veces entre el sueldo mínimo y la dieta parlamentaria, que no haga diferencias entre un Larraín y un Venegas, que condene con fuerza los abusos de poder que instalan conductas latifundistas en un Chile que dice estar ad portas del desarrollo y que, sobre todo, no diga que se trata de hechos aislados, sino que acuse que son conductas que responden a una matriz en donde la desigualdad es económica, cultural, social y política.
 
Fuente: www.theclinic.cl
Pablo Paredes
Coordinador Nacional
Revolución Democrática