El Género y los Movimientos Sociales

En los últimos años, Chile ha conseguido importantes logros en materia de derechos de la mujer que en otros países se alcanzaron hace mucho tiempo: el acceso a la píldora del día después, la ley de femicidio, el postnatal de seis meses, entre otros temas emblemáticos. Pero sigue habiendo muchas tareas pendientes.

En este contexto, uno de los grandes desafíos de los incipientes movimientos ciudadano-políticos que están en la palestra, pasa por plantear posturas claras sobre ciertas discusiones, tomar como banderas de lucha algunas metas, hacer propuestas de políticas públicas que tiendan a disminuir, y ojalá, eliminar la asimetría ciudadana en que se encuentran las mujeres, no debe tener solo un fin electoral para recibir el voto de este sector, sino que debe tener como fin crear una sociedad inclusiva, justa y solidaria.
Lograrlo con efectividad no será una tarea fácil, pero el contacto con las diferentes y diversas redes ciudadanas pueden entregar esa sintonía fina necesaria para comprender las verdaderas necesidades, las tareas más urgentes y las consecuencias prácticas de las políticas y formas de trabajar en este sector.
Para hacer crecer el número de mujeres adherentes, miembros activos y candidatas representantes de los movimientos en futuras elecciones populares, los nuevos movimientos ciudadano-políticos deben apropiarse de los temas de interés relevantes para este sector, pues no son “sus” temas de interés, son temas que interesan a la sociedad y determinan la forma en que vivimos el día a día.
Por ejemplo, apoyar una política que haga obligatoria la sala cuna para las empresas de acuerdo al número de trabajadores independientemente si son hombres o mujeres puede hacer una gran diferencia en la participación de las mujeres no sólo en lo laboral, sino también en el ámbito público. Analizar qué forma de financiamiento de las campañas electorales es el más efectivo para que más mujeres participan de cargos públicos, es otro desafío que apunta a una política que incentive la participación de mujeres.
 
Se trata de temas que definen el modelo de sociedad en el que queremos vivir, y cómo queremos construir formas de convivencia. Con respeto de derechos, valorando autonomía, formando ciudadanos y ciudadanas, dispuestos a construir unidad en la diferencia.
Cómo plantearse frente a otros temas más polémicos como apoyar o no una ley de cuotas, o frente al aborto: ¿darán una mirada moral, ideológica, o de salud pública a este tema?, ¿apoyarán la despenalización del aborto terapéutico (en caso de riesgo de vida de la madre e inviabilidad del feto fuera del útero)?, ¿apoyarán la despenalización del aborto en caso de violación?, ¿apoyarán la despenalización del aborto como método de control de natalidad?; son temas que definirán en gran medida los lineamientos y posiciones de los movimientos.
Porque no se trata de una guerra entre los sexos, ni tampoco de búsqueda de imposiciones. Se trata de temas que definen el modelo de sociedad en el que queremos vivir, y cómo queremos construir formas de convivencia. Con respeto de derechos, valorando autonomía, formando ciudadanos y ciudadanas, dispuestos a construir unidad en la diferencia.
Por Ricardo Mena
Publicado en: www.eldinamo.cl