Inserción como un proceso


El Equipo Ejecutivo Nacional de Inserción ha impulsado desde el año 2017 un nuevo paradigma de este proceso, que implica verlo como un lapso en el tiempo que va desde que los militantes firman hasta que se integran al Partido. Esto supone un cambio que se ha dado poco a poco y de forma natural a medida que crecemos y maduramos nuestras prácticas internas.

Así, el desafío de ampliar la base de militantes y alcanzar mayores niveles de participación en la interna del partido, se traduce para la militancia activa en hacer que nuestros procesos de bienvenida sean exitosos y que el quehacer interno de cada espacio invite a involucrarse y permanecer en él.

Este desafío convertido en objetivo político se ha afrontado a través de diferentes iniciativas y proyectos desde el Ejecutivo Nacional de Inserción. A partir del año pasado se inició el establecimiento de contacto con los encargados de inserción de cada espacio basal, y la elaboración de materiales que cada uno de ellos pudiera adaptar a sus necesidades. Este año, enfocados en la activación y fortalecimiento de las acciones de cada espacio basal para consolidar la presencia de RD a nivel nacional, se han ideado capacitaciones y acciones de acompañamiento que contribuyan a mejorar las instancias claves del proceso de inserción, tales como la planificación, difusión, convocatoria, ejecución y seguimiento. Sin duda esta es una tarea de la que aprendemos constantemente y tiene siempre posibilidades de perfeccionamiento.

Hemos tenido un crecimiento exponencial, fruto del trabajo de todas y todos, y es importante no desconocerlo. Sin embargo, en la vida interna del Partido, sabemos que nos faltan manos, que nos hacen falta muchas compañeras y compañeros, necesarias/os para convertirnos en el Partido que soñamos e imprescindibles para sustentar con arraigo social nuestro proyecto transformador.

Este desafío nos interpela a todas y todos y es parte de nuestra militancia compartida afrontar esta labor, tan necesaria como épica.