Lucro y CAE se detienen con movilización: Chile ya decidió

Hoy miles de estudiantes, profesores y ciudadanos salieron a la calle una vez más para manifestarse  en contra del lucro en la educación. La lucha por una educación entendida como un derecho y no como un bien de consumo lleva años movilizando a millones de chilenos y ha sido parte fundamental del movimiento social que ayudó a desplazar los límites de lo posible en nuestro país.
Chile ya zanjó, mediante la promulgación de una ley, el fin del lucro en el sistema escolar y el fin efectivo del lucro en la educación superior. Pero en nuestro país muchas veces la soberanía popular es desconocida por la institucionalidad política. Hoy, el fin efectivo del lucro está en riesgo porque el Tribunal Constitucional vulneró, una vez más, la decisión del Congreso y abrió una posibilidad para el lucro encubierto. Y está en riesgo también porque nuestras autoridades, con sus acciones y declaraciones cotidianas están desconociendo la voluntad mayoritaria de la ciudadanía.
Esta voluntad no es un capricho ideológico ni una compleja utopía; se trata simplemente de lograr que las instituciones se concentren en mejorar la calidad de la educación que imparten, en vez de reinvertir las ganancias en el beneficio de los grandes grupos económicos. Como sabemos, las instituciones utilizan diversos resquicios para lucrar: externalizan servicios relevantes, incorporan familiares con remuneraciones, arriendan las instalaciones o aumentan la matrícula de forma indiscriminada, sin considerar la pertinencia de la formación, ni la futura empleabilidad de los egresados.
En este sistema perverso, los olvidados son los estudiantes de estas universidades, que representan el 30% de la matrícula de pregrado en todo el país. Han sido engañados con la promesa de un título que no les abrirá las puertas al trabajo digno por el que han esperado. Por el contrario, la mayoría de ellos recurrirá a trabajos precarios para pagar la deuda contraída con la banca. El CAE, de hecho, se ha vuelto otro aliado del lucro, pues convierte a los estudiantes en una “cartera” negociable por préstamos para las universidades, tal como concluyó la comisión especial investigadora del sistema de educación superior chileno.
Ninguno de los gobiernos de la derecha ni de la extinta NM ha tenido la determinación real para terminar con la noción, impuesta por la dictadura, de la educación como una oportunidad de negocio. Por lo tanto, seguiremos luchando por la eliminación efectiva del lucro y el endeudamiento en todo el sistema de educación superior, incluyendo a los CFT e IP. Exigiremos una fiscalización eficaz y sanciones firmes que impidan los subterfugios y aseguren que cada peso sea gastado en educación de calidad y no en engrosar las arcas de los dueños de las instituciones.
No le fallemos a Chile. Si el lucro se mantiene, la movilización no se detiene