Prefigurar la sociedad a construir

2 febrero, 2018 - 3 minutos de lectura

Ma. Graciela López Sheers, Militante Nueva Democracia – Mesa Programa Frente Amplio

Durante el 2017, como Frente Amplio (FA) realizamos un inédito ejercicio democrático en la construcción del programa presidencial, definiendo en conjunto las principales demandas de la ciudadanía y los movimientos sociales que concluyó en “El Programa de Muchos/as”.

Los resultados electorales nos dejaron desafíos que deben complementar esta construcción. En ese sentido, es fundamental dar un salto cualitativo en las formas en que proponemos los cambios que requiere el país, perfilando una oposición nítida y consistente con una salida postneoliberal. Consecuentemente, los contenidos a instalar deberían anclarse dentro de un relato político que prefigure la otra sociedad en la que queremos vivir, evitando la excesiva sectorialización que nos aleje del principio antineoliberal, como un todo, que sustenta nuestra alianza estratégica actual (y posible) con movimientos sociales y luchas territoriales.

Ese relato posible puede estructurarse a partir de 4 ejes que, tanto a nivel parlamentario como del trabajo territorial, pueden definir agendas específicas a instalar, no sin adversidades. Tales ejes son:

i. Democracia radical: es menester sancionar la corrupción política y no renunciar a la asamblea constituyente que honre la soberanía del pueblo, la descentralización y la plurinacionalidad existente en el país.

ii. Estado garante de derechos individuales y colectivos: la solidaridad y colectivismo debe ser la respuesta ante la compraventa de nuestras condiciones de bienestar; la educación, salud, vivienda, seguridad y fin a las AFP, son intransables.

iii. Tránsito a un nuevo modelo productivo: el respeto hacia las comunidades y medio ambiente pasa también por corregir leyes que hoy son instrumentos del empresariado para empobrecer y sobrexplotar, donde la ley de pesca y el código de aguas son claros ejemplos.

iv. La cultura del buen vivir: es indispensable construir en nuestras acciones, garantías para los/as niños/as y adolescentes; eliminar restricciones a los derechos de las mujeres y diversidad sexual; restituir los derechos a los pueblos indígenas y afrodescendiente; y dar centralidad a las/os trabajadoras/es y a las condiciones en que se produce y distribuye el producto de nuestro esfuerzo.

El propósito y esfuerzo podría entonces ir de la mano de configurar y prefigurar la sociedad que como Frente Amplio proponemos al país, donde conceptos como justicia, fraternidad y autonomía cuenten con real potencia de realización.