Primer Conversatorio 'RD40i' con Víctor Pey: “Allende fue un ejemplo para su pueblo y el mundo”

TLRP organiza un ciclo de cinco conversatorios relacionados con la conmemoración de las cuatro décadas del golpe militar denominado 40 años íntimos (RD40i). El primero de ellos fue sobre la “Unidad Popular, una utopía truncada”. El próximo se realizará el sábado 3 de agosto.
La mañana del sábado 13 de julio amaneció un poco menos fría de lo que veníamos apreciando los últimos días. Incluso asomó un tímido sol que le dio al día una sensación, aunque sea lumínica, de que estábamos frente a un día primaveral. Víctor Pey, de acuerdo a lo programado, llegó en el momento exacto, cuando todos los detalles esperaban por él. Pey está pronto a cumplir cien años, por lo que su esfuerzo en aceptar la invitación hecha por el Territorio La Reina–Peñalolén de Revolución Democrática, fue algo muy significativo y digno de destacar. Son pocos los hombres que llevan en su cuerpo capítulos de historia emancipadora de dos países, de historias que han buscado la construcción de sociedades más justas, igualitarias y democráticas. A Pey, en ambos casos, le tocó enfrentar la crueldad del fascismo, e iniciar una nueva vida tras dos exilios, uno a Chile en 1939 y el otro a Venezuela en 1973.
Llegó acompañado de su nieta Iara y, a pesar de las dificultades para caminar, ingresó saludando a cada uno de los 30 invitados que esa mañana aguardaban por él. La invitación abre un ciclo de conversatorios en el marco de la conmemoración “intima” de los cuarenta años del golpe de Estado de 1973. La actividad transcurrió en una cómoda salita de una escuela en la calle Carmen Covarrubias, a pasos del que fuera el año 1973 el centro de detención más grande de la dictadura. El Estadio Nacional llegó a albergar siete mil detenidos, entre los que se estima había unos 300 extranjeros. Accedió a la invitación hecha por el TLRP de RD; sin embargo, una gran ausente fue su hija Coral, que además de militar activamente en nuestra seccional y ser la principal responsable de la exclusiva presencia de su padre ese día, estaba convaleciente de una operación de urgencia que la llevó de la marcha del 11 de julio, directo a la clínica por una inoportuna y molesta apendicitis.
La participación de Víctor Pey en el encuentro fue, para quienes tuvimos ese privilegio, un verdadero regalo. Reconstruir la historia en este caso con una fuente tan próxima a los acontecimientos, con una autentificación de hechos y personajes que sólo pueden dar los protagonistas, es indudablemente el mejor aporte a la conmemoración que ideamos como colectivo.  Él no es el “veterano de dos guerras” que es exhibido como un viejo estandarte. Es una voz lúcida, elocuente que sin aspavientos ni arrogancia, cuenta el pedazo de historia que le tocó vivir, como una información disponible para quien quiera escucharlo. Su primera frase, al inicio de su intervención y una vez que Jorge Coloma hiciera la presentación de rigor fue: “Les voy a contar lo que viví…” Frase que recuerda inevitablemente el título de uno de los libros del responsable de su llegada a Chile en el Winnipeg en 1939, “Confieso que he vivido”, de Pablo Neruda.
Víctor nace en Madrid en los primeros años del siglo XX. Combatió en la guerra civil española en el bando republicano, en el frente Huesca, en la columna del legendario Buenaventura Durruti, el sindicalista anarquista. Participó en el gobierno republicano y, tras la caída de Barcelona, huyó a través de los Pirineos a Francia, donde fue detenido y encerrado en un campo de concentración. En 1939 llegó a Chile en el Winnipeg, y poco a poco se fue comprometiendo en la vida política chilena. Establece una amistad con Darío Sainte Marie, fundador del diario Clarín, y esa es la razón de la posterior compra que realiza, del periódico más popular y comprometido con el ideario de la Unidad Popular.
Fue un asesor muy cercano a Allende, por lo que lo conoció de forma viva. No escatimó esfuerzos en destacar la figura del presidente mártir. Al referirse a él, habló de un “animal político” de una “autenticidad” única a nivel latinoamericano. Destacó que era un conocedor de las necesidades profundas de su pueblo y que su visión democrática y convicciones políticas lo llevaron a tener una concepción republicana respecto a la vía chilena al socialismo, y sobre las salidas a la crisis política a fines de su gobierno. Pey comentó que las últimas semanas se olía el golpe, se hacían ejercicios incluso de identificar a los generales golpistas, se especulaba, se hacían cálculos de cuáles regimientos podrían eventualmente sublevarse. Todos los cálculos, sin embargo, no daban como insurgente a Pinochet. Pey es enfático en decir que Allende nunca estuvo dispuesto a realizar alguna acción que comprometiera la paz de su pueblo, y que eso puede explicar por qué nunca consideró la opción de preparar una vía armada de defensa frente al eventual golpe. “Allende nunca quiso que en Chile hubiera una guerra civil”. Estuvo bajo el fuego cruzado de propuestas ideológicas controversiales, que extremaron su consecuencia, la misma que quedó plasmada en su discurso final. Un discurso hermoso, presuntamente preparado ante la inminencia de su destino final. “Allende fue un ejemplo para su pueblo y el mundo”.
“Lo conocí en casa de Aníbal Jara, amigo personal de él. Cuando llegó al poder, preferí liquidar los contratos que tenía con el Estado”. Pey es ingeniero y trabajaba en la construcción de proyectos de infraestructura pública con el Estado. Compra el Clarín, y crea un proyecto editorial políticamente comprometido, que se convierte en el principal apoyo al gobierno de la Unidad Popular.
A su edad Pey goza de una claridad y memoria privilegiada. No sólo relata los hechos con detalles, sino que también se da el lujo de corregir otras intervenciones que cometen alguna imprecisión. Coloma con mucho acierto lo llevó a que, en breves pinceladas, diera cuenta del ambiente previo a la elección de Allende, de su triunfo electoral, de las asechanzas, intrigas, y complots de la derecha nacional, con “el Mercurio incluido, y el plan desestabilizador del imperialismo y sus yanaconas nativos”. Por sus recuerdos desfilaron  civiles, laicos, eclesiásticos buenos y villanos. No falta en su relato nada ni nadie que sea parte de la historia de Chile de ese período.
Mención especial, con mucho compromiso afectivo, fue la referencia al papel de Clarín. Desde su posición de propietario, lo utilizó como trinchera al servicio de los postulados de este socialismo tan sui generis que, con las reglas de la democracia, quería construir una patria más justa. Uno de los asistentes lo requirió para que, aquí y ahora entre nosotros, nos develara la verdadera identidad de Jean de Fremisse. histórico columnista que en la época daba las mejores respuestas para los problemas de alcoba que sus lectores le presentaban. Su sagacidad y pícaro atrevimiento para aconsejar fue avanzado para la época. Víctor, socarronamente, protegiendo el anonimato de la autoría, señaló: ” eran varios los periodistas que se turnaban. Alguna vez hasta yo contesté.”
La sensación última con que nos quedamos es que no pudimos escoger un mejor interlocutor. Le regalamos el libro de Giorgio Jackson “El país que soñamos”, frente a lo cual se mostró agradecido y comentó que lo leería con gusto. Valoramos enormemente la posibilidad de escuchar a un protagonista de la historia como Pey, relatando pormenores de un episodio tan crucial para nuestra historia política; contando además con un auditorio inter-generacional que participó activamente con preguntas y comentarios. Fue, además, una oportunidad excepcional de reflexionar sobre las convicciones democráticas, sobre la consecuencia en política, sobre el valor de construir proyectos basados en las necesidades profundas del pueblo. Sin duda, fue éste el escenario de fondo que justificó y dio sentido a al jornada. Estamos convencidos que el conversatorio con Pey fue una experiencia íntima, muy humana y sobre todo, con un sentido político profundo, de ese que ayuda a construir un movimiento auténtico, con sentido histórico y abierto a los desafíos que el Chile de hoy nos exige como RD.
¡Pronto video completo de la actividad y clip resumido!
 
Próximo RD40i: Golpe de Estado y violaciones a los derechos humanos.
Sábado 3 de agosto desde las 10 AM en Parque de la Paz Villa Grimaldi.
Av. José Arrieta 8401, Comuna de Peñalolén.
Cupos limitados.