Reforma Educacional: No a la intransigencia

Chile está viviendo un debate postergado por demasiados años en educación y es una oportunidad que no podemos perder. Las declaraciones de la nueva ministra Adriana Delpiano no ayudan a construir una mayoría favorable a los cambios que son tan sentidos por los actores del sistema escolar. Esperamos que se corrija ese rumbo.
Estos 15 meses de reforma nos han dejado muchos aprendizajes, los más importantes son dos: la reforma educacional es en muchos sentidos contracultural, incluso para quienes son actores del sistema y las expectativas de participación no han sido satisfechas por los esfuerzos de quienes hemos participado de su diseño y empujado su implementación, hay que redoblar los esfuerzos de diálogo y participación.
El caso de la reforma a la carrera docente es elocuente. En Revolución Democrática reconocemos la justa demanda de los profesores y empatizamos con el atropello histórico que se le ha hecho a la dignidad profesional de miles de docentes en los últimos 30 años, esta deuda de la sociedad con los profesores los lleva a una profunda desconfianza con el sistema político y con los intentos para transformar el sistema educativo.
La movilización de los profesores ha permitido poner en el debate nacional un anhelo que compartimos: dignificar la profesión docente. El proyecto de ley de carrera docente necesitaba un rediseño para incorporar las críticas del profesorado, contribuimos a la conformación de una inédita mesa tripartita entre la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, el Ministerio de Educación y los profesores. Ese trabajo dio respuesta a 7 de los 11 puntos críticos señalados por el Magisterio.
Sin embargo aun los profesores no lo sienten como un avance y eso no nos duele. Llevamos años luchando por una mejor educación, y no vamos a dejar que la educación pública muera por intransigencia. Hay mucho en común entre los profesores y el Ministerio, ambos están comprometidos con la educación pública como derecho y no como bien de consumo. Entonces, si no están tan lejanos, es hora que cedan y se pongan de acuerdo.
Queremos que trabajen juntos profesores, gobierno y parlamentarios para acordar una carrera docente que responda a lo que necesitan los niños y niñas de Chile. Nos estamos jugando la supervivencia de la escuela pública, por eso cualquier ultimátum es inaceptable. Hay dos posiciones absolutas: el colegio de profesores dice “o retira el proyecto o nada”. La Ministra les responde “o bajan el paro o nada”. Esos dos extremismos están asfixiando a las escuelas públicas de todo Chile.
Exigimos diálogo no sólo para resolver los legítimos intereses en disputa, sino porque está en juego la posibilidad misma de hacer reformas estructurales, no ponerse de acuerdo entre los que perseguimos un mismo objetivo es darle la razón a los agoreros como Carlos Peña, Oscar Guillermo Garretón y toda la derecha que creen que el país no quiere ni necesita cambios, sí queremos cambios y nuestra responsabilidad está en demostrar que somos capaces de acordarlos e implementarlos.
Por Sebastián Depolo, Coordinador Nacional de Revolución Democrática. Publicada en The Clinic papel el 2 de julio de 2015.