Revisa la declaración de Ciudades y Territorios sobre incendio de Valparaíso

 
 

Declaración pública sobre el incendio de Valparaíso

Miércoles 16 de abril, 2014

Luego de ser testigos uno de los incendios más grande de la historia de Valparaíso, durante estos días seguiremos viendo con horror las diversas consecuencias de este. Un país con cifras de crecimiento estables y envidiables, en el que además muchos creen que el aumento del ingreso per cápita está a punto de ponernos en la categoría de país desarrollado, devela con este tipo de tragedias la gran fragilidad que subyace a su modelo de desarrollo urbano.
El incendio que comenzó con un foco, en un par de horas fue incontrolable y destruyó miles de casas, con resultados para los afectados mucho más devastadores incluso que los de un terremoto, que a diferencia de un incendio,  es un evento absolutamente incontrolable e impredecible.  Durante años fuimos testigos de cómo un sector de la ciudad fue abandonado sin contar con ningún tipo de planificación ni monitoreo, sin diseño urbano ni las medidas de precaución necesarias para evitar una tragedia de esta naturaleza.
No es solo Valparaíso. Muchas de nuestras ciudades hoy presentan  problemas similares como la segregación, el abandono de grandes áreas que cada día crecen ante la impostergable necesidad de tantos por tener un lugar donde vivir, la falta de infraestructura básica y falta de conectividad. El incendio de Valparaíso nos muestra y nos habla de un problema de planificación urbana que deriva de la falta de regulación y del modelo de desarrollo que tenemos. No podemos seguir sustentando este modelo injusto en que pone principios individuales sobre los colectivos, que avala la segregación y la inequidad. Modelo que en algún momento, enmarcado en la política nacional de desarrollo urbano de 1979, determinó que el suelo no era un bien escaso.
En este sentido, nos preocupa la falta de competencias locales para el desarrollo urbano. En este caso es inaceptable que la riqueza generada por las actividades portuarias beneficie casi exclusivamente a capitales privados, mientras la ciudad absorbe los costos ambientales de esta industria. Así, este incendio en Valparaíso es un nuevo llamado de atención respecto a la falta de recursos, de autonomía financiera y de capacidades descentralizadas de planificación urbana y de prevención de riesgos, falencias que afecta a todo el territorio nacional.
Creemos que tenemos que tener definiciones políticas básicas para la planificación y construcción de nuestras ciudades.  Tenemos que entender que toda política pública debe garantizar el espacio urbano de calidad. La evidencia histórica en Chile demuestra que los mercados de suelo y de transportes, debido a sus imperfecciones económicas fundamentales, son incapaces de autorregularse. Esto ha conducido a la expansión insostenible del suelo urbano, provocando el deterioro físico y el aumento en la brecha de la inequidad en el acceso a las infraestructuras urbanas. Confiamos en que el Estado tiene que retomar su rol como real administrador del suelo, tanto como en sus aspectos normativos como en la generación de herramientas y mecanismo para la gestión del suelo público.
Por lo mismo, la Comisión de Ciudades de RD manifiesta su más profunda solidaridad con los habitantes de la ciudad de Valparaíso y espera que esta tragedia nos permita ver que la necesidad de  revolucionar nuestro país también pasa por revolucionar la ciudad, recuperando el rol público del suelo y el rol del estado, corrigiendo de modo que a través de ella también se construya el país más inclusivo y democrático que queremos, esperemos avanzar hacia allá para que no tengamos que volver repetir episodios como este.
Finalmente queremos manifestar que invitamos a todos a trabajar por la Reconstrucción Justa, evitando así que esta sólo se enfoque en restitución material de lo destruido y que todos tendremos que velar por que se respeten los objetivos planteados en la reciente política nacional de desarrollo urbano, que establece promover la integración social, incrementar la conectividad, seguridad y accesibilidad universal e identificar y considerar los riesgos naturales y antrópicos.
 
Comisión de Ciudades y Territorios
Revolución Democrática