Revolución Democrática y crisis en la Araucanía: Mensaje a nuestros adherentes

Invitamos a nuestros adherentes y miembros activos a leer el siguiente mensaje

Frente a los graves hechos de violencia nuevamente registrados en los últimos días en el Wallmapu, Revolución Democrática desea plantear su más enérgico repudio y rechazo al uso de la violencia por parte de cualquier persona o grupo. Los responsables del reciente homicidio deben ser procesados y juzgados según lo dispongan los tribunales de justicia.

Asimismo, sostenemos con la misma convicción que la aplicación de la Ley Anti Terrorista (LAT) en estos casos es ilegítima, equivocada y no colaborará a resolver el conflicto entre el pueblo mapuche y el pueblo chileno, en la línea con lo planteado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, el Comité de Derechos Humanos de la ONU y las principales organizaciones no gubernamentales del país.

La invocación de la LAT es injusta y discriminadora, al ser invocada exclusivamente desde el Bío-Bío hacia el sur por parte de la autoridad y al no mantener esta la coherencia cuando las víctimas fatales del conflicto han resultado ser mapuche, esto es, sostener que se debe respetar el funcionamiento de las instituciones y el debido proceso judicial.

Al contrario, la invocación de la ley probablemente aumentará el espiral de violencia, desconfianza y conflicto en la zona. Resulta preocupante que algunas autoridades parecen más preocupadas en intensificar el conflicto -a través de sus declaraciones y actuaciones, como la de no condenar el bloqueo de rutas- en vez de solucionarlo.

Abordar el conflicto histórico de fondo supone reconocer que detrás de los recientes hechos policiales existe una problemática política, cultural y social del pueblo mapuche pendiente que debe ser abordada institucionalmente en conjunto con el pueblo mapuche. Esto supone no sólo su reconocimiento constitucional como pueblo, sino que también iniciar un diálogo social que esté abierto a todos los temas: autonomía y restitución territorial, libertad para escoger su propio modelo de desarrollo y vinculación con el medio (acorde al Convenio 169 de la OIT ratificado por el Estado Chileno), educación intercultural (desde recuperación de la lengua hasta universidad mapuche), planes diferenciados para la realidad urbana / rural del pueblo mapuche, entre varios otros.

Como movimiento es importante reconocer que aún no contamos con un territorio constituido en la región de la Araucanía, la más pobre del país, ni con un diagnóstico participativo de lo que ocurre en los sectores urbanos y rurales de esa región, más allá de la información que han entregado los medios de comunicación. Tomaremos como propio el desafío de instalar un territorio en la región durante los próximos meses. Asimismo, el Encuentro de Formación de este fin de semana sufrirá un ajuste para tener un espacio para instruirnos y reflexionar más en relación a este relevante tema.

Recibimos, por cierto, todas las sugerencias y antecedentes que los territorios y comisiones quieran compartir con el Consejo Político al respecto.

Adjuntamos algunos antecedentes que sugerimos revisar al respecto: