Rodrigo Echecopar, presidente de RD: “A organizar la esperanza y construir un partido político de izquierda para el siglo XXI”

Compañeros y compañeras,
Hoy es un día muy emocionante, donde nos reunimos RDs de todo Chile para celebrar y agradecer. Este año ha sido una montaña rusa de trabajo, calle, emociones, aciertos, errores, encuestas buenas y encuestas malas, días felices y días más tristes. Pero hoy, es un día de alegría, es un día importante para Revolución Democrática y su futuro.
Hoy nos juntamos en este teatro con la única razón de agradecer y vale la pena preguntarnos ¿qué es  lo que estamos agradeciendo?
Hace un poco más de 5 años se daba el puntapié inicial a este proyecto político. Comenzaba el año 2012 y la energía y esperanza de lo que había sido el 2011 se mezclaba con la frustración de ver cómo nuestra visión de educación como un derecho, nuestra aspiración por un Chile más justo, no lograba permear las barreras de un sistema político anacrónico, estrecho, gris y sin ideas. Pero ese enero del 2012 la esperanza y la voluntad fueron más grandes que los muros que nos habían puesto y el desencanto que habían instalado.
Recorría una carta de invitación que hablaba de una nueva democracia y de la importancia de la construcción colectiva, de la innovación en política y los derechos en nuestra sociedad. Hablaba de lo importante de la lógica de la colaboración, de la humildad de saber que este camino no los construimos solos, aunque no podemos dejar ni un solo día de ayudar a construirlo. Algunos aun no llegábamos a RD en esos días, lo veíamos con envidia y entusiasmo desde veredas que no nos permitían participar aun, o simplemente todavía no los conocíamos.
Pero hoy estamos aquí, porque desde ese día, cada día ha sido crecer. Construir orgánica, desplegarnos por Chile, hacer campaña por Giorgio, consolidar nuestro movimiento, sumar cada vez más gente, dotarlo de inserción social y territorial, empezar a llenarlo de contenido, elegir ser partido legal, disputar las municipales, fundar con otros el Frente Amplio, construir una alternativa de gobierno  y, finalmente, apostarlo todo a lo largo de Chile y obteniendo un resultado histórico este 19 de noviembre que nos consolida como referente y nos deja también una gran responsabilidad de cara al país.
Creo que el compañero Sebastián Depolo quien generalmente habla de que “estamos organizando la esperanza”. Cuando lo escucho, pienso que la esperanza son nuestras ideas y nuestros sueños. Es imaginarse un partido político de izquierda para el siglo XXI, que sea la casa donde se articulan las transformaciones que el país reclama, que se abra al debate, la reflexión política y la participación. Un partido valiente, que esté a la altura del desafío que significa pasar de validarse como una alternativa política viable, y se atreve a conducir a la centroizquierda. Un partido dialogante, que construye futuro con otros y apuesta por reconstruir no sólo el tejido social y el rol de la ciudadanía, sino también, los vínculos con todos aquellos que buscan hacer de éste un país mejor para todas y todos.
Un partido donde recordemos y aprendamos del pasado, pero tengamos nuestra mirada en el futuro. Que no le tenga miedo a dar propuestas innovadoras que remezcan la política en Chile, que busque explorar las fronteras de nuestras democracias y que empiece a construir respuestas para las preguntas que recién se susurran entre quienes están mirando un horizonte de 20 a 30 años.
Un partido donde hagamos florecer la confianza que la gente ha depositado en nosotros, donde seamos capaces de fortalecernos de nuestras diferencias y sigamos trabajando incansablemente para hacer de este un país justo y democrático. Un partido que pueda siempre mirar a Chile a los ojos. La esperanza es la oportunidad que nos hemos ganado de mirar el futuro y saber que tenemos herramientas para darle forma, principios, valores, justicia y felicidad.
Para mí, organizar la esperanza es todo lo que nos hace falta para alcanzar ese futuro. Es el trabajo, la dedicación, la disciplina, lealtad, alegría y compañerismo que hace que esto funcione. Es la dedicación de los cientos de voluntarios, de los consejeros políticos que llevan años madrugando, son los coordinadores de espacios basales que muchas veces parten de cero y nos hacen crecer por todo Chile, son los militantes del frente estudiantil que siguen marchando y creando un movimiento estudiantil amplio, rebelde y convocante, son los encargados del proceso de conseguir firmas y los encargados del proceso de conseguir más firmas, son todos los que se han puesto a disposición y al servicio de este proyecto colectivo, de nuestro proyecto colectivo para Chile.
Y en ese largo e interminable camino que será “organizar”, hay unos cuantos que eligen un camino especial, el camino más difícil de todos. Son quienes deben tomar las ideas del partido, tomar sus aciertos, pero también sus errores, tomar su corta historia y elegir presentar una candidatura representándonos ante Chile y la opinión pública. Es un camino árido y a veces ingrato. De vez en vez les toca la soledad y siempre va de la mano con importantes sacrificios, los que uno sabía que iban a pasar y también los sorpresivos.
Y esa es la razón de que estemos acá esta noche. Porque si Revolución Democrática y el Frente Amplio están donde están no es casualidad ni suerte, es el resultado de muchos que se han dedicado durante años a “organizar la esperanza”.
Y es por eso que este espacio es tan importante, porque agradecer es reconocer que el esfuerzo, compromiso y sacrificio de ustedes es un pilar indispensable para la esperanza que aspiramos a construir y es importante que sepan, que con nuestros aciertos y errores, con el apoyo que hizo el partido, pero también desde sus carencias y equivocaciones, no hay otra lectura que el agradecimiento irrestricto a quienes tomaron esta bandera y la llevaron adelante, a los que ganaron y a los que no, cada uno es y será indispensable en este camino.
Por eso Beatriz, te queríamos dedicar esta noche a ti. Sabemos que te tiraste a la piscina por un proyecto incierto, que expresaba tus convicciones, pero que se sostenía todavía sobre pocas personas. Sabemos que te pedimos algo extremadamente difícil y costoso: no sólo representar algunas ideas, sino liderar el comienzo de un proyecto precario, diverso y a veces conflictivo, pero lleno de esperanza. Sabemos que muchas veces no estuvimos a la altura. Sabemos que no siempre fuimos los suficientes. Sabemos que cometimos algunos errores. Sabemos también que cada paso que dimos este año nos deja un aprendizaje inmenso para fortalecernos y crecer. Sabemos.
Y porque sabemos todo esto, es que preparamos esta celebración para ti  y queremos agradecer tu liderazgo, compromiso y alegría, porque hoy Chile abre una etapa distinta y eso es, en gran parte, gracias a ti. En nombre de Revolución Democrática, muchas gracias por todo. Queremos que sepas, que esta casa, siempre será como tu casa y te recibiremos siempre con los brazos abiertos.
Queremos también hacer tangible este cariño a través de un regalo que representa para muchos una de las postales que marcan para siempre el camino de esta esperanza que día a día estamos construyendo.
Por último, los invito a hacer un brindis por la esperanza, el futuro y Beatriz Sánchez.
Rodrigo Echecopar
Presidente de Revolución Democrática.