Abramos la Democracia: No al que tiene mantiene

En Revolución Democrática creemos que abrir la democracia hacia la ciudadanía es un imperativo ético en el nuevo ciclo político que se abre tras las amplias movilizaciones ciudadanas de los últimos años. El proyecto que introduce cambios en la ley de primarias es contrario a esta necesidad al permitir que los partidos decidan someter a primarias a un solo cupo de la lista, permitiendo por ley que los partidos políticos y senadores y diputados en ejercicio aseguren su designación como candidatos sin consulta a la ciudadanía, consagrando por ley el principio de el que tiene mantiene.

Chile se ha movilizado para hacerle ver a la clase política el descontento con el reparto del poder en la sociedad, el centralismo, el lucro en los bienes públicos y el abuso generalizado de actores privados con escasa o nula fiscalización por parte del Estado. La política no ha sido capaz de dar respuestas a estas nuevas demandas y no concita el interés de la mayoría de chilenos, quienes se abstuvieron hasta el 60% en las últimas elecciones municipales. Hay que abrir la democracia y nuestros representantes la están cerrando.
Este martes 12 de marzo comenzó la tramitación de un proyecto de ley de discusión inmediata para perfeccionar el sistema de votación y subsanar los errores presentados en la última elección de Alcaldes y Concejales dada la implementación de la inscripción automática y voto voluntario y para asegurar la transparencia y el secreto del voto en los elecciones primarias. Hasta acá ningún problema. Pero el mismo proyecto ingresado por La Moneda contempla cambios en el sentido de la ley de primarias del 30 de junio sobre el cual hacemos un llamado de alerta a los ciudadanos y la opinión pública en general.
La ley de primarias era una oportunidad de hacer partícipes a los ciudadanos en la elección de sus representantes aumentando la probabilidad de recambio, permitiendo la generación de alianzas amplias entre partidos políticos tradicionales, nuevos actores políticos y movimientos sociales, dándole más poder al ciudadano y más legitimidad a nuestro alicaído sistema político.
Las primarias son una herramienta que fortalece la democracia, rompiendo con la verticalidad en la decisión de los candidatos por parte de los partidos y compartiendo esta decisión con la ciudadanía. Esto es particularmente importante en el marco del sistema electoral binominal, que rige las elecciones parlamentarias, sistema que no ha sido modificado por la resistencia de la derecha, en especial de la UDI y que en la práctica hace que los partidos tengan el poder de definir previamente a los ganadores de las elecciones, forzando el empate entre las grandes coaliciones y debilitando la representación ciudadana y la soberanía de los electores.
En los hechos, muchos actores políticos tradicionales se han opuesto a la implementación del espíritu de las primarias y a que seamos las chilenas y chilenos quienes definamos quienes queremos que nos representen. La ley dejó a voluntad de los partidos tradicionales todas las decisiones respecto a la existencia de primarias, la definición de quiénes pueden participar como candidatos y electores, dónde pueden hacerlo y bajo qué criterios.
La última de estas acciones está en el proyecto de ley que ingresó el Ejecutivo para permitir primarias para uno solo de los cupos de la lista, consagrando en la legislación el nefasto principio “el que tiene mantiene”. El que tiene mantiene le hace mal a la democracia. Los distritos no pueden de ninguna manera interpretarse como de propiedad de algún partido político, tampoco de algún diputado o senador.
La soberanía de la nación reside en la ciudadanía y son las elecciones el momento en donde nosotros tenemos el derecho de decidir sobre quiénes esperamos que nos representen o dejen de hacerlo.  Una primaria para un solo cupo es un burla. Es también un ninguneo a las bases de los propios partidos políticos y a las regiones que deben acatar las decisiones que un grupo cerrado de negociadores decide en Santiago e impone a lo largo del país.
Si lo que se quiere es restringir la participación de los independientes entonces mejor no tengamos primarias. Si lo que deseamos es abrir la caja negra de la política a la ciudadanía y hacerla parte entonces hagamos las cosas en serio, con primarias obligatorias para los dos cupos. Queremos que Chile tenga una clase política digna, queremos que el pueblo se sienta orgulloso de sus parlamentarios, y con esta Ley lo único que se logra es que aumente el desprecio por la política y la distancia con los políticos.
Que sean los mismos diputados y senadores, los que en un 91% desean repetirse el plato, quienes decidan consagrar por ley la posibilidad del que tiene mantiene nos parece impresentable, llamamos a los parlamentarios comprometidos con la democracia a votar en contra de esta modificación y a las fuerzas políticas de oposición a no utilizar esta prerrogativa y garantizar primarias para los 2 cupos, abiertas a la ciudadanía, con acuerdos programáticos que den paso a la construcción de una nueva mayoría por las transformaciones que Chile necesita.
 

Se parte de nuestra causa, ayúdanos a difundir por una mayor participación ciudadana en política. #AbramosLaDemocracia!

¿Sabías que el 91% de los parlamentarios se repite el plato?

¿Sabías que los mismos que van a la releección van a legislar sobre su propio cupo en primarias?

Las primarias por un solo cupo no son primarias realmente justas

Los distritos no le pertenecen a los Partidos sino a la Ciudadanía

Para cambiar Chile no pueden seguir los mismos de siempre

Las leyes sobre elecciones importan, porque de ellas depende la clase política que tenemos y cómo se portan

Para hacer cambios en serio hay que partir por abrir un poco la puerta