Barrio Franklin, Sindicalismo y Patrimonio

En toda cultura existen aspectos de la historia que son inherentes de ser preservados y puestos en valor, se entiende que aquellos hechos tienen valor patrimonial. Dentro  de lo que se denomina patrimonial se pueden encontrar hechos materiales como la arquitectura o el diseño de diferentes lugares, barrios y/o ciudades. Por otro lado también existen hechos inmateriales susceptibles de ser puestos en valor como por ejemplo instituciones determinantes en la conformación de una cultura. Una de estas instituciones son los sindicatos.
El sindicalismo da cuenta de demandas sociales y laborales, las cuales son el reflejo de los conflictos, desigualdades y procesos de cambio de una sociedad. Por esta razón es importante reivindicar el valor patrimonial de estos colectivos. Entendiendo esto, podemos comprender la relevancia que tienen  aquellos sindicatos que buscan revindicar labores ejecutadas en barrios históricos como es el de Franklin. Por supuesto si ponemos en valor a este grupo de trabajadores también debemos poner en valor su principal demanda, poder seguir trabajando ahí, que se ve en entredicho en el caso de los trabajadores ambulantes.
La señora Eterlina Alcayaga Toro, presidenta del Sindicato de Trabajadores Independientes Ambulantes del Barrio Franklin, llegó a trabajar al barrio el año 1971 vendiendo ropa y zapatos usados, a veces antigüedades, después de trabajar en una fábrica en la que ganaba muy poco. Después se dedicó al cuero, a los productos podológicos y hoy vende cartas profesionales de casino en la calle Víctor Manuel, entre Placer y Bio Bio, sábados y domingos.
El sindicato del cual ella es parte comenzó a movilizarse en el año 1983, consiguiendo su primer permiso. Años después el Alcalde Ravinet los llevó a un local techado, pero les fue mal, muchos quedaron endeudados y otros vendieron su local.  La señora Eterlina cree que esta situación se dio por la poca gente que entraba en ese galpón y por ciertos problemas de inundación cuando llovía.  Volvieron a la calle y Lavín los dejó trabajar, pero con un permiso precario.
Ella afirma que es malo pagar por un puesto en los galpones porque son caros y poco comerciales. Comenta que ha sentido presiones  para que vuelvan a los galpones, pero carabineros ha avalado y respetado su derecho a trabajar en la calle los fines de semana.
El sindicato presentó una petición de audiencia ante el Ministerio del Trabajo. Esto porque están trabajando en un lugar Patrimonial. La señora Eterlina afirma “nosotros somos parte de ese patrimonio por lo cual nos merecemos los permisos permanentes”. La idea de ellos es que haya más inversión en este cuadrante, “que se vuelva algo turístico que dé cuenta de la historia de este país, pero nunca perder la esencia del barrio” afirman.
Recordemos la importancia que tiene el mundo del trabajo para la sociedad, no solo como medio de producción, sino como medio de reproducción cultural. Recordemos que la cultura en sentido amplio es la forma de ser y hacer de un pueblo, dicho esto esperamos que los ambulantes que representa la señora Eterlina puedan seguir haciendo sus labores y reproduciendo la bella cultura de Barrio Franklin.
Frente de Trabajadores Revolución Democrática