Columna: Ahora es cuando

 

 
 
Por María José Maldonado, Secretaria Ejecutiva de la Comisión del Congreso Estratégico.
 
 
 
 
 

Revolución Democrática se acerca rápidamente al séptimo aniversario de la invitación “hay que crear para creer”. Hoy, esa invitación ha evolucionado: no es solo pensar los cambios que soñamos, sino que también a revolucionar la escena y crear esos cambios.

Hace pocos días tuvimos la suerte de contar con compañeras y compañeros de distintas partes del globo, con diferentes experiencias y realidades pudimos escuchar, compartir y aprender de otras izquierdas, de otros que sueñan con una sociedad más justa, con otras que sueñan con cambiar la historia.

Dar esperanza, un empuje a seguir trabajando, a comprender que no es ni será fácil, que nos queda mucho camino por recorrer, y que si estamos acá es porque creemos que un Chile más equitativo y justo es posible. Invitamos a tomar partido, miles nos escucharon, y ahora esperan que los escuchemos.

Revolución Democrática es un partido con vocación de poder, hace 3 años teníamos un diputado, hoy, tenemos presencia en gobiernos locales, regionales y una mayor presencia en el Parlamento. El desafío ahora no es solo mantener a nuestros representantes, sino que llegar a cada rincón del país con nuestro proyecto, de lograr que hagan sentido las batallas que queremos dar.

Para poder responder y entender a la ciudadanía, tenemos que trabajar por comprender cuales son realmente los cambios queridos. Ad portas de comenzar la segunda etapa de nuestro Congreso Estratégico, es momento de compartir y discutir las diversas visiones y caminos que dentro de la militancia conviven, es momento de seguir construyendo la hoja ruta de los próximos años, porque no basta con ideas, es momento de seguir cambiando la historia.

Este Congreso espera ser un espacio de descentralización, de encuentro para la militancia, de conocernos, y conocer nuestras distintas realidades y expectativas, de dejar atrás diferencias, de encontrarnos en la construcción de una hoja ruta de unidad con un horizonte común y transformador por el Chile que queremos.

La invitación no es solo a participar, sino que a pensar que es lo que nos motiva a anteponer un proyecto colectivo, a dedicarle horas y horas a trabajar por ideas que muchos ven lejanas de concretar, a poner al partido por sobre las ambiciones individuales. La invitación es a trabajar juntos para llegar a esa ciudadanía decepcionada e incrédula. Es momento de trabajar juntos con cariño, dedicación y con todos esos sueños que nos llevaron a militar, es momento de transformar en acción política todas las revoluciones que nos convocan.