Columna: Punta Peuco, señales confusas para la democracia



 
 
 
Por Cristian Miquel, Coordinador de la Comisión de Derechos Humanos RD
 
 
 
Punta Peuco es un recinto penitenciario que fue construido el año 1995 para alojar a criminales condenados por delitos de lesa humanidad durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.
 
El recinto causó controversia desde el primer momento en que se autorizó su construcción, en un país donde la población de privados de libertad “comunes” vive en condiciones muy distintas que, por cierto, deben ser abordadas y mejoradas a la brevedad. No nos dejó indiferentes que a ellos que cometieron las peores atrocidades, usando toda la omnipotencia y la impunidad del Estado, fueran los que recibieron un trato privilegiado y benigno al cumplir sus condenas de privación de libertad.
 
No nos confundamos. Los Derechos Humanos de los condenados por estos delitos especiales no están en cuestión, es posible cuidar su integridad en una cárcel común, sin que por eso reciban un trato preferencial, sino simplemente separándolos de los otros internos, pero en igualdad de condiciones.
 
Igualmente, nadie quiere que sufran una condena peor que la que se les ha asignado, que es la privación de libertad, pero la señal de darles un trato de privilegio es confusa para el futuro.
 
Hoy sigue vigente la demanda por el cierre de Punta Peuco, por años la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos ha marchado, a veces sola a veces con más amigos, durante años pidiendo el cierre de Punta Peuco, y lo hacen por una cuestión de igualdad y porque no podemos permitir que la señal para el futuro sea que la violación a Derechos Humanos perpetrada por agentes del Estado, signifique una pena que se cumplirá en condiciones de privilegio.
 
Debe quedar claro que ese tipo de delitos son intolerables y no recibirás lujos al cumplir tu condena, y si los cometes serás perseguido, serás juzgado y serás condenado. Por eso Revolución Democrática demanda con fuerza el cierre de la injusticia de un centro de privilegios, demandamos igualdad de trato y el cumplimiento efectivo de las penas que la justicia lentamente ha dictaminado.