Declaración Pública ante destitución del Director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH)

Desde la Sub Comisión de Niñez y Adolescencia Revolución Democrática
En los últimos años hemos sido testigos de una serie de irregularidades por parte del Servicio Nacional de Menores (SENAME), las cuales han dejado de manifiesto una crisis permanente de la institucionalidad vinculada con la protección de la infancia, teniendo como consecuencia constantes atropellos a los derechos fundamentales de niños y niñas por instituciones representantes del Estado. Tal crisis ha sido transversal a los diferentes gobiernos de turno, desde los cuales se ha respondido con medidas paliativas que han resultado insuficientes de cara al compromiso asumido por nuestro país a partir de la ratificación de la Convención sobre Derechos del Niño en 1990.
A raíz del trágico fallecimiento de Lissette Villa en abril del año 2016, en un centro de administración directa de SENAME, el mundo político respondió a través de la constitución de comisiones investigadoras que tuvieron por objetivo esclarecer la verdad acerca de la situación institucional de miles de niños y niñas que son atendidos diariamente por los diferentes centros de administración directa, así como aquellas instituciones colaboradoras de SENAME. En ese contexto se evidenció un total de 1.313 muertes de niños, niñas y adolescentes en un período de 10 años, según una investigación que se dio a conocer en Octubre del año 2016* .
Por este motivo resulta preocupante que el pasado 15 de enero, en medio de la visita del Papa Francisco a nuestro país, se haya dado a conocer la noticia de la destitución de Branislav Marelic, director del INDH, y su reemplazo por Consuelo Contreras, hasta entonces directora ejecutiva de Corporación OPCIÓN, uno de los mayores organismos colaboradores de SENAME y quienes más aportes estatales recibe. Tal destitución ocurre en el contexto de revisión y aprobación final del informe realizado por el INDH acerca de la situación actual de 171 centros residenciales de SENAME a lo largo del país, mostrando muy posiblemente como resultado el evidente fracaso en la intervención, reparación y reinserción de niños, niñas y adolescentes, así como la fragilidad de la política actual para la niñez y adolescencia en nuestro país.
Desde la Subcomisión de Niñez y Adolescencia perteneciente a la Comisión de Derechos Humanos de Revolución Democrática, observamos con preocupación el reciente accionar del INDH, ya que viene a poner en duda la total transparencia con la que un organismo de estas características debiera regirse, sobre todo cuando quien asume la dirección presenta evidentes conflictos de interés respecto a la tarea de observación y revisión de instituciones vinculadas con la protección de la infancia, en el contexto de un informe que se encontraba en proceso de revisión y pronta aceptación.
Como Revolución Democrática consideramos que la protección y ejercicio de los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes de nuestro país, son imprescindibles para el Desarrollo Humano y la consolidación de derechos sociales propios de una sociedad solidaria con sus semejantes. Es deber del Estado instituir la vida desde la gestación hasta la vejez, posibilitando el anudamiento entre lo biológico, social y subjetivo. Por este motivo instituciones como el INDH no pueden alojar conflicto de interés alguno que atente contra la confianza y transparencia de un trabajo necesario para sensibilizar a la sociedad en su conjunto, respecto a la crisis permanente en que se encuentra nuestro sistema de protección hacia la infancia.
Considerando lo anterior exigimos que el informe realizado pueda ver la luz lo antes posible, ya que la incorporación de la infancia en la agenda de Derechos Humanos de nuestro país se constituye como un hecho histórico, y al mismo tiempo necesario, para fortalecer la institucionalidad hacia la niñez y adolescencia en Chile, evitando cualquier situación que la entorpezca. En segundo lugar pedimos la destitución de Consuelo Contreras como directora del INDH producto del evidente conflicto de interés en el que se encuentra, el cual dificulta la total transparencia del proceso de observación al sistema de protección hacia la Niñez.
 
*Fe de erratas: Artículo corregido con cifras actualizadas.