Petición política de la Comisión de Salud de Revolución Democrática en el día Internacional de la Mujer

La inequidad mata. Las diferencias injustas que caracterizan a nuestra sociedad no son inocuas, sino que determinan cuánto, cómo, y cuán plenamente viviremos. Nuestro bienestar y salud dependen del entorno en que vivimos y trabajamos, lo que a su vez depende de decisiones políticas adoptadas por nuestros representantes y acogidas por esta ciudadanía que conformamos. Lejos de ser una decisión individual, las condiciones para vivir bien y plenamente es un fenómeno inherentemente político y está en manos de todos trabajar en pos de cambios sociales que privilegien el bien común por sobre los privilegios individuales y particulares. La inequidad de género es uno de los ejes estructurales que determinan nuestras condiciones de vida. Esta inequidad, basada en patrones culturales de expectativas de roles y caracteres según nuestro sexo biológico, nos hace daño tanto a hombres como a mujeres, pero en el caso de las mujeres éste ha sido desproporcionadamente superior y sistemático en la historia. Reconociendo los logros que se han obtenido a nivel social gracias al sacrificio de aquellxs que vinieron antes de nosotras, somos conscientes de las brechas que aún imperan en Chile y el mundo. La Comisión de Salud de Revolución Democrática demanda:

  1. La correcta implementación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, impulsada por el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet y aprobada por el Congreso el 02 de agosto de 2017 con un amplio apoyo del 70% de la ciudadanía. Los prestadores públicos de salud deben cumplir su obligación de otorgar la atención ante las causales definidas, e identificar su red de prestadores para gestionar la derivación oportuna en caso de que un establecimiento no cuente con la capacidad de realizar el procedimiento. Por último, se debe ejercer a cabalidad la fiscalización correspondiente por parte de la autoridad sanitaria. Este es un mínimo ético para las mujeres de Chile.
  2. El avance hacia aborto libre en respeto de la soberanía de la mujer sobre su cuerpo y su libertad de optar por cuántos y cuándo quiere tener hijxs. Siendo un avance indispensable el aborto en tres causales, es insuficiente para la vida en pleno derecho de las mujeres y evitar los costos de salud asociados a la práctica del aborto inseguro.
  3. La reforma al sistema de financiamiento a la salud en Chile para crear un Fondo Único y un Seguro Único que no discrimine por riesgo, para terminar con la discriminación por sexo que pone mayor carga en mujeres en edad fértil. Esta discriminación por sexo es propia de los seguros privados en su búsqueda de lucro como criterio imperativo por sobre la protección de sus afiliados; y no así del sector público, que construye solidaridad asignando recursos según necesidad y no según sexo o nivel socioeconómico. Anhelamos que en Chile esto sea el mínimo para todas las mujeres, dentro de un seguro social que, junto con eliminar la discriminación por sexo, elimine todo tipo de discriminación por riesgo de enfermar; edad, nivel socioeconómico o enfermedades previas. Si la solidaridad no se da entre todxs, no es solidaridad.
  4. Aprobación ley de identidad de género: Reconociendo y apoyando la existencia de múltiples identidades que van más allá del binario hombre-mujer, llamamos por la aprobación de la ley de identidad de género para que toda persona pueda identificarse según la experiencia subjetiva de sí mismxs, independiente de su sexo biológico, sin limitaciones ni discriminaciones. Esta ley debe ser complementada por un Programa de Salud para personas trans que asegure la entrega de prestaciones de salud requeridas. Aclamamos esta petición en el día internacional de la mujer por su cuestionamiento profundo de los roles y expectativas sociales asignados rígidamente según el sexo biológico de nuestro nacimiento.

 
Honramos hoy a una chilena quien nos recuerda la sistematicidad histórica y relevancia permanente de nuestra lucha por la igualdad de nuestros derechos: “Soy Teresa Wilms Montt… y aunque nací cien años antes que tú, mi vida no fue tan distinta a la tuya. Yo también tuve el privilegio de ser mujer. Es difícil ser mujer en este mundo. Tú lo sabes mejor que nadie”.
 

NO HAY SALUD SIN EQUIDAD DE GÉNERO

COMISIÓN DE SALUD REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA