Cañones de estufas liberando humo en casas de la Región de Los Ríos

RD Valdivia: Contaminación ambiental del invierno y COVID-19 podrían generar una catástrofe sanitaria

El CORE y la presidenta regional de Valdivia, advierten al gobierno para tomar medidas preventivas por posible colapso de servicios de salud por la llegada del invierno y la crisis por Covid-19. Además, piden aumentar el programa de recambio de calefactores.

Este martes, el Consejero Regional (CORE) por la Región de Los Ríos, Matías Fernández, junto a la presidenta regional de Revolución Democrática (RD) y candidata a la alcaldía por Valdivia, Carla Amtmann, llamaron a las autoridades a actuar con anticipación a los efectos de la contaminación ambiental en la salud, producto de la calefacción domiciliaria, que se suma a la pandemia del Covid-19.

A través de un documento, Fernández y Amtmann expresan que según datos oficiales, la polución por combustión conlleva a un aumento en el número de hospitalizados cada año, producto de enfermedades respiratorias. Todo esto en medio de la enorme presión hacia los sistemas sanitarios, que están enfrentando los efectos del Coronavirus.

El CORE explicó que en invierno, la demanda en el sistema de salud de la región aumenta con los hospitalizados por Infección Respiratoria Aguda (IRA), Enfermedad Respiratoria Aguda (ERA), además de los enfermos de neumonía, faringitis, bronquitis, entre otras. Además, la autoridad asegura que “los funcionarios de salud tienen que hacer grandes esfuerzos para responder a las exigencias, trasladando las camas clínicas y los recursos”.

La candidata por RD afirma que es necesaria una mirada regionalista para afrontar esta crisis y asegura que “el gobierno tiene que entender que Chile es un país de una geografía muy diversa, y las condiciones del Covid-19 no serán iguales en el Norte que en el Sur”.

Además, los expertos indican que la contaminación atmosférica debería ser peor este invierno, ya que ante una posible cuarentena nacional, la gente estará más tiempo en sus casas, lo que generaría un mayor consumo de leña, que es la principal fuente de calefacción en la región.

Por eso, ambos dirigentes proponen adelantar y aumentar la cobertura del programa de recambio de calefactores, que ejecuta la Seremi de Medio Ambiente, y profundizar los convenios con las casas de estudios superiores, para que los estudiantes de las carreras del área de salud puedan atender los casos de enfermedades respiratorias y Covid-19 de la región.

“El propio Plan de descontaminación ambiental señala que el recambio de calefactores genera un beneficio en la salud de un 92%, evitando muchas enfermedades respiratorias. Estos son indicadores ineludibles de la necesidad de expandir esa iniciativa, más con la contingencia sanitaria que estamos viviendo,” señalan el documento.


Ya en el año 2014, la comuna de Valdivia fue declarada zona saturada, por lo que se implementó el Plan de Descontaminación Atmosférica, debido al peligro que ocasiona la exposición de material particulado (MP10/MP2,5).

Para Amtmann y Fernández estas propuestas también se pueden extrapolar a varias comunas de las regiones vecinas, que enfrentarán una situación parecida. “Nuestra convicción es que de esta crisis saldremos todos juntos, por eso, estamos en una actitud colaborativa y propositiva con el gobierno. Porque aquí nuestra prioridad es la salud de los valdivianos, que debemos resguardar por sobre cualquier interés de otro tipo”, declaran.

Revisa la propuesta:

 Abril 2020 Valdivia

CAMPAÑA DE CONTINGENCIA PARA UN INVIERNO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

"En Valdivia, aplanar la curva es también un desafío ambiental"
 
Carla Amtmann | Matías Fernández
El invierno en nuestra comuna de Valdivia y Región de Los Ríos ha sido siempre complejo. Las enfermedades respiratorias vinculadas -entre otras cosas- a la calidad del aire y las malas condiciones térmicas de los hogares, llegan muchas veces a saturar nuestros centros de salud primarios, e incluso a presentar cifras que nos posicionan por sobre otras regiones del país en muertes por problemas respiratorios.

Nos ha preocupado siempre de sobremanera esta situación en tiempos normales, ahora aún más en periodo de una Pandemia mundial como la que estamos enfrentando con el COVID-19.

El foco de este compendio de propuestas lo enmarcamos en lo que consideramos necesario entender como una Campaña de Contingencia para un Invierno en Tiempos de Pandemia, y considera la urgente necesidad de planes de emergencia que son requeridos implementar en el mes de abril, para que desde mayo logremos asegurar el confort térmico en los hogares más vulnerables y al mismo tiempo controlar la calidad del aire, para que así la Pandemia no llegue a ser una catástrofe mayor en nuestro territorio.

Tenemos el desafío durante este invierno de conciliar dos necesidades fundamentales: Por un lado, que nadie esté expuesto dentro de sus hogares al frio ni tenga condiciones de humedad que aumenten las posibilidades de enfermarse, lo que implica asegurar el confort térmico de manera masiva, y por otro lado, que la saturación del aire a propósito del uso de la leña no impacte de manera negativa en las condiciones respiratorias de los habitantes.

La Región de Los Ríos, junto con la Región del Bío Bío, Araucanía y Aysén, son las que ocupan fundamentalmente leña durante el invierno para calefaccionar sus hogares (INE, 2016). En el año 2016 mediante el DS No 25 del Ministerio de Medio Ambiente, se estableció el “Plan de Descontaminación Atmosférica para la Comuna de Valdivia” que entró en operaciones a mediados del año 2017. Su objetivo es que en un plazo de 10 años logremos que en esta zona saturada, se dé cumplimiento a la norma primaria de calidad ambiental para MP10, y a la norma primaria de calidad ambiental para MP2,5. Esto debido a que nuestra comuna durante los meses de abril y septiembre presenta niveles críticos de saturación del aire.

El Reporte Final sobre la Gestión de Episodios Críticos de Contaminación (GEC) 2019, señala 53 episodios críticos durante el año recién pasado. Lo anterior debiera preocuparnos además porque en nuestro país la normativa está por debajo de los estándares recomendados por la OMS, y también por debajo de los de la EPA (25 ug/m3 – 35 ug/m3, respectivamente), en Chile 50 ug/m3.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a altos niveles de contaminación del aire puede causar una variedad de resulta- dos adversos a la salud de las personas, aumentando el riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón. Así, tanto la exposición a corto como a largo plazo a los contaminantes del aire se ha asociado con impactos adversos en las personas.

Ahora bien, los impactos más severos afectan a las personas que ya están enfermas. En este sentido, los niños, los ancianos y las personas en situ- ación de pobreza son los actores más susceptibles [OPS-OMS].

Lamentablemente el uso de leña de manera masiva dificulta enfrentar esta situación, y lo hará más aún en el contexto actual donde las cuarentenas y suspensiones de clases debido al COVID- 19 se va a ver acrecentado su uso por la necesidad de un uso más prolongado de esta en los hogares.

El uso de la leña y su vinculación con la contaminación ambiental ha tenido tres formas de ser abordadas 
a Buscando el desincentivo del uso de la leña generando recambios a pelet u otro tipo de calefacción, 
b Mejorando el tipo de leña logrando que esta esté certificada y con los procesos de secado que la hagan más eficiente y 
c) Mejorando las condiciones térmicas de los hogares para que no sea necesaria tanta calefacción para mantener el confort térmico.
Para este invierno, necesitamos por parte de las autoridades locales, regionales y nacionales mayor conciencia y toma de urgencia en medias que nos permitan enfrentar esta conjunción de variables que pueden terminar siendo catastróficas a nivel pandémico, generando una sobresaturación de los centros de salud, tanto por el coronavirus como por otras enfermedades respiratorias, que culminen en situaciones de profundo peligro para nuestra población.
Nos resulta importante señalar que nuestro interés en este momento es que se logren articular, de manera comunal, regional y nacional políticas de emergencia y contingentes, que en el mes de abril aseguren un mejor escenario para el periodo de invierno, haciendo con esto un llamado también a todas las autoridades a tener una mirada descentralizada y local de las políticas para abordar la pandemia, ya que entendemos que entre la Región del Bío Bío y la Región de Aysén las necesidades son urgen- tes de abordar incluyendo esta variable socioambiental y energética que en otros territorios del país no son de tanta relevancia.
   Esperamos poder aportar con este compendio de propues- tas a una campaña intensiva para que quienes somos y vivimos en el sur, podamos tener certezas que se tomaron las mejores y máximas medidas para que este invierno no esté signado por el desborde de nuestro sistema sanitario con graves consecuencias en la salud de nuestras vecinas y vecinos.
1 Implementar un subsidio excepcional a la energía eléctrica para desincentivar el uso de biomasa en la calefacción domiciliaria, e incentivar para este periodo el uso de calefactores eléctricos.

2. Inyectar recursos de manera acelerada para la realización de un Plan de Aislamiento Térmicos de Emergencia para las Viviendas que nos permita -aunque sea de manera temporal- mejorar la eficiencia energética de los hogares durante este invierno.
3. Solicitar el control de precios tanto a la leña como al pelet para evitar la especulación en el contexto de mayor demanda asegurando con esto que ninguna familia vea mermadas aún más sus condiciones económicas por la necesidad de calefaccionar su hogar en periodos de pandemia.

4. Fiscalizar el avance de los planes de descontaminación establecidos por el Ministerio de Medio Ambiente, enfatizando en las comunas con mayor saturación ambiental en invierno en coordinación permanente con los municipios y los gobiernos regionales.
 1. Priorizar de manera decidida una campaña de recursos agresiva para el recambio urgente de la calefacción de los hogares (electricidad, pelet y kerosene) en coordinación con los municipios y las unidades sectoriales del gobierno central.
2. Aumentar el subsidio para compra de leña certificada en los hogares más vulnerables y pelet velando porque los hogares con mayores niveles de pobreza energética y riesgos respiratorios tengan el acceso a un buen nivel de calefacción diversificando sus fuentes.

3. Aumento de la cantidad de recursos regionales destinados a los programas para pequeños productores de leña certificada, que les permita contar con la infraestructura adecuada para el secado de esta.
4. Ejercer una mesa de coordinación activa desde el Gobierno Regional, con la Asociación de Alcaldes de la Región de Los Ríos, expertos e integrantes de la sociedad civil que puedan ir monitoreando la Campaña de Contingencia para un Invierno en Tiempos de Pandemia.
 1. Plan de capacitación a las vecinas y vecinos para el mejor buen uso de la energía térmica y el cuidado de salud en invierno. El solo hecho de aplicar algunas medidas básicas, para saber por ejemplo, usar los sellos de puertas y ventanas, puede ayudar mucho a minimizar el impacto en las enfermedades y costos del invierno, y esto requiere de un plan intensivo durante el mes de abril para entrar preparados en mayo.
2.Realización de una campaña intensiva para que la población de la comuna realice su registro en el catastro de calefactores, el cual se encuentra en la página del Ministerio de Medio Ambiente, y que aún tienen una baja cobertura.
3. Trabajar de manera articulada con inyección de recursos focalizados en planes de contingencia para el periodo de pandemia e invierno, en los hogares de mayor riesgo, cruzando con los organismos pertinentes, por lo menos los siguientes datos:
- Hogar con persona(s) con problemas respiratorios
- Hogar con personas en edades de riesgo
- Hogar con pobreza energética
4.Generación de convenios con las Casas de Estudios Superiores para emplear – bajo todas las medidas de seguridad, voluntariedad y profesionalismo requeridas- a los estudiantes de carreras del área de la salud, para que ayuden a cubrir el aumento de demanda que se va a tener los siguientes meses.