Recuperar Nueva Providencia

Declaración del territorio Ñuñoa-Providencia respecto de la votación fallida en el Concejo Municipal de esta última comuna, para restaurar el nombre de Nueva Providencia a la Avenida 11 de Septiembre. 

Recuperar Nueva Providencia
Uno de los hechos más dramáticos vividos por Chile en el Siglo XX fue la Dictadura que comenzó en 1973. Como todo régimen de su clase, no solo causó muerte, desapariciones, torturas; también quiso que esta barbarie quedase como una marca a fuego para las siguientes generaciones, nombrando calles, alzando monumentos. Interviniendo la ciudad.
Hoy, a 40 años de ese fatídico golpe de Estado, Providencia lucha por romper con esa herencia nefasta, pretendiendo restituir el nombre a su avenida principal; en un movimiento similar, por lo demás, al realizado por países con historias de autoritarismo en distintos lugares del mundo. El nombre de la Avenida Nueva Providencia, fue cambiado por fuerza de un decreto en 1980 por “Avenida 11 de Septiembre”, en clara y brutal alusión a la fecha del Golpe Militar.
En efecto, el decreto decía: “Que la gesta del día 11 de Septiembre de 1973, que libró al país de la opresión marxista, debe ser recordada por las generaciones presentes y futuras, en una obra de gran importancia urbanística”.
Lamentablemente, esa misma derecha que golpeó la puerta de los cuarteles, con una cobardía sin parangón, intenta hoy día impedir que el nombre de la avenida se cambie, validando nuevamente el homenaje que se pretendió hacer a los gestores del golpe militar. Para ello se desentienden de sus obligaciones como concejales, y se ausentan en bloque de la sesión del Concejo Comunal de Providencia en la que se votaría el cambio de nombre.
Queda claramente en entredicho el compromiso de estos representantes con la democracia, con el ejercicio de deliberar y votar de acuerdo a convicciones. Aunque no existe una obligación de votar a favor, no es aceptable que quien ha sido elegido democráticamente se reste de ejercer su derecho y obligación, por el desagrado que pueda causarle un tema “menor para el desempeño del municipio”, pero cargado de simbolismo para los vecinos de la comuna y para el país en que vivimos.
Una vez más la derecha chilena, al verse en minoría en un marco de votación, como es el Concejo Municipal, decide ejercer el veto al ausentarse e impedir, por tanto, el correcto funcionamiento de las instituciones, inmovilizando a la comuna cuando existe un desacuerdo con las propuestas con altas probabilidades de éxito democrático.
Hacemos un llamado a los concejales ausentes, a que asistan a cumplir con el deber que la comunidad les confirió al elegirlos como sus representantes, y que en ese espacio democrático expresen su opinión y votación. Nada más, pero tampoco nada menos.
Territorio Ñuñoa-Providencia
Revolución Democrática